Algunos cometarios sobre el pre- acuerdo del Gobierno Nacional con el FMI
Opinion
Por Jorge Benedetti-Primero la Patria
- Nadie en elMovimiento Nacional puede ponerse a festejar por el acuerdoalcanzado, ya sea este u otro. Eso era algo sabido y lo habíamos manifestado.Pero tampoco hay que ponerse a despotricar sin intentarentender el contexto en que nos encontramos.
- A ningún argentino bien nacido le es fácil soportar la presencia británica en nuestras Islas Malvinas y no vamos pidiendo a los gritos el inicio de acciones armadas para reintegrarlas a nuestro patrimonio nacional, pues en esta etapa nos hemos propuesto su recuperación por las vías diplomáticas, si bien a muchos de nosotros no nos faltan las ganas por iniciar acciones de otro tipo.
- El primer datoes que el FMI es elinstrumento central de las políticasneocoloniales en el mundo, quizá más poderoso que los misiles de las grandes potencias.No casualmente el Gral.Perón se negó durante los 10 años de sus primeros gobiernos a “asociarse” a tan maléfica institución. En el mismo sentido Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula Da Silva, en el año 2006, le pagaron toda la deuda para evitar su nefasta influencia.
- Pero ni con lasMalvinasni con el siniestro organismo, es sólo cuestión de voluntarismo o griterío. Hace falta organización y política estratégica.Sin organizar la comunidad pararesistir las presionesinternas yexternas que tenemos, ninguno de losobjetivospodráser logrado y sin un efectivo acuerdo continental,en el marcode la unidadde América Latina, tampoco será posible. O alguien medianamente cuerdo piensa que estamos en condiciones de soportar un bloqueo como el que sufre Cuba o Venezuela con el grado de organización de la comunidad que hoy tenemos. Ya una vez se probó con el “tanto peor, tanto mejor” y así nos fue.
- No nos olvidemos – por ejemplo – de que nuestros “amigos” rusos y chinos tenían paradas sus inversiones y tratados hasta que no arregláramos con el FMI (por ejemplo las dos represas de la Patagonia). Se dicen revolucionarios, pero primero están sus intereses. Por otra parte, no cabe duda sobre la ilegitimidad de esta deuda, pero desgraciadamente y así lo sostiene la jurisprudencia internacional, fue asumida por un gobierno constitucional, al cual tenemos que hacer responsable.Cuando M. Macri asumió el gobierno la deuda con el FMI era cero.
- Este acuerdo previo, en definitiva solo nos permite ganartiempo, con la funesta contraparte de que cada tres meses habrá que dar una batalla paraevitar lanefasta acción de las políticas del organismo.
- Nadie cree que este es “otro” FMI, pero sin lugar a dudas han debido morigerar sus planteos clásicos (por ejemplo tuvieron que aceptar el control de precios o que la inflación tiene razones multicausales), lo cual demuestra que si a una buena política de negociación, se le agrega organización, movilización y formulación de acciones acordes, se podrán ir logrando muchos de los objetivos de una acción más independiente.
- Teniendo en cuenta que aún no se conoce “la letra chica” del acuerdo y que payasescos personajes como J. Milei y los grupos trotskistas encabezados por Del Caño y Bregman, una vez más en común, ya se oponen, hace presuponer que el acuerdo no estan malo.
- Lo primero que hay que hacer esimpulsar por todos los medios, con movilización incluida, elavance de las accionesjudiciales a los responsables delaestafa. Al mismo tiempo hay que intentar que los funcionarios del Fondo partícipes de la aquella negociación con Macri, también sean citados por su complicidad en la defraudación.
- Lógicamente hay que impulsar un fuerte impuestoa la fuga de divisas que acompañó ese (y otros) endeudamientos. O hastacuándo vamos a tolerar que estafadorescomoDaniel Marx, José Machinea, o Federico Sturzenegger sigan pontificando, cuando fueron los instrumentos de estos robos que tanto daño han hecho a nuestra patria y a nuestro pueblo.
- Al mismo tiempo, hay que insistir en la propuesta de la Vicepresidenta en el sentido de que todo recursode origen argentino que se descubra en alguna guarida financiera (donde se esconden los fondos del narcotráfico y otras operaciones criminales) sea recuperado y dispuesto a que sirva para el pago delos intereses y el capital de la deuda por la que fuimos estafados todos los argentinos. Además hay que plantear este tema en todas las reuniones latinoamericanas, desde los encuentros de abogados o médicos, hasta las asambleas sindicales o de la Iglesia, la voz de los estafados debe llegara todos los confines de América Latina y el mundo.
- Paralelamente hay que hacer docencia, explicando que los gobiernos oligárquicos, desde Cavallo y la «estatización” de la deuda privada, hasta Macri y sus socios, nos endeudaron robando y fugando los fondos de los empréstitos, los que no fueron utilizados para realizar obras públicas ni inversiones productivas, sino para el usufructo de una pequeña minoría, mientras que los gobiernos populares (desde Perón que terminó de cancelar la deuda de Rivadavia con la Baring Brothers y pudo declarar la independencia económica, en adelante) son los que tienen que hacerse cargo de los robos y estafas de la deuda. Los argentinos tienen que saber que cada uno de ellos ha sido robado y que tienen que hacerse cargo de una deuda ilegitima, pero legalizada y conocerlos nombres de los ladrones, los que lo permitieron y los que se llevaron los fondos.
- Elefecto del déficit o superávit fiscal se entiende si ponemos en claro quién lo paga. Las políticas populares no están enamoradasdel déficit fiscal, porelcontrario,Néstor Kirchner,no solo acordóconelFMI un superávit fiscal del 3 % para el 2004, sino que lo ejecutó y ahora hay quien se escandaliza de que se acordó un déficit del 2,5%. Por otra parte, nos gustara o no nos gustara, Kirchner repetía “nosotros no somos el proyecto del default”.
- En este sentido todos debemos accionar, gobierno, sindicatos e instituciones de la comunidad (entre ellos los colegios profesionales), para denunciar la evasión y la elusión fiscal a fin de que los recursos salgan de donde tienen que salir, es decir de las grandes fortunas.
- En definitiva, en un momento de ataque frontal externo e interno,se ha logrado ganar tiempo, sabemos que la deuda es impagable sobre el sufrimiento del pueblo argentino. Terminada esta etapa a todos le queda en claro que comenzará la discusión de nuevo. Si el pueblo argentino está organizado y si América Latina nos acompaña, otras serán las condiciones. Una vez más Unidad, Solidaridad y Organización.
- Estos comentarios, como casi todos los que se han realizado, podríamos afirmar que son de alguna manera “apresurados”, recién al conocerse la «letra chica» y el acuerdo final, podremos ratificar o rectificar total o parcialmente estas afirmaciones.
