Con la misión de mantener el protagonismo del «Pincha», el flamante DT asumirá de inmediato de cara a la Copa Libertadores 2026.
El mundo Estudiantes de La Plata vivió días de profunda emoción y cambios vertiginosos. El pasado viernes 20 de febrero, el Estadio Jorge Luis Hirschi despidió a uno de sus técnicos más exitosos de la era moderna: Eduardo Domínguez. Tras casi tres años en el cargo y la conquista de cinco títulos oficiales —incluyendo el reciente Torneo Clausura 2025 y el Trofeo de Campeones— el “Barba” decidió ejecutar su cláusula de rescisión para continuar su carrera en el Atlético Mineiro de Brasil.
Su despedida fue perfecta desde lo deportivo: una victoria 1-0 ante Sarmiento de Junín que dejó al equipo en lo más alto de la tabla del Torneo Apertura.
Ante la vacante, la dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón y Marcos Angeleri actuó con celeridad. El elegido fue Alexander “Cacique” Medina, quien el domingo 22 de febrero fue confirmado oficialmente como el nuevo director técnico del conjunto platense.
Medina, de 47 años, llegó con un contrato por una temporada y la responsabilidad de conducir al equipo en la Copa Libertadores 2026. El uruguayo contó con una trayectoria destacada en el fútbol argentino, principalmente por su primer ciclo en Talleres de Córdoba y su paso por Vélez Sarsfield, donde alcanzó las semifinales de América.
El “Cacique” no tuvo tiempo que perder. Se esperaba que dirigiera su primera práctica en el predio de City Bell ese mismo domingo o lunes por la tarde. Su debut oficial en el banco “Pincharrata” quedó previsto para el miércoles 25 de febrero, cuando Estudiantes visitara a Newell’s Old Boys en Rosario por la séptima fecha del torneo local.
