Un grupo de gobernadores avanzó en la creación de un interbloque que apunta a ganar peso propio en Diputados y el Senado, con aval del Gobierno nacional y tensiones internas en las provincias. La conformación final aún no está cerrada.
El mapa legislativo sumó un nuevo actor después de una reunión en la casa de la provincia de Salta, donde varios gobernadores impulsaron la creación de un interbloque con perfil autónomo. El oficialismo celebró el movimiento, porque lo dejó a un paso de asegurarse la primera minoría en Diputados. La construcción política salió con menos volumen del esperado y con ausencias que expusieron diferencias entre las provincias.
Gustavo Sáenz actuó como anfitrión y confirmó que el grupo avanzará bajo un sello de corte federal. “No sabemos el nombre. Se va a llamar algo Federal seguramente”, afirmó. Entre los presentes se destacaron Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Rolando Figueroa, aunque el neuquino se retiró antes de que empezara el encuentro y marcó distancia de inmediato.
Varios legisladores acompañaron la convocatoria. Se acercaron Oscar Zago y Carlos D’Alessandro, junto a representantes de Salta y Catamarca. Entre ellos estuvo Flavia Royón, que prestará juramento como senadora. También participaron Fernando Monguillot, Sebastián Nóblega, Fernando Andrada y la jujeña Carolina Moisés. El puntano Fernando Salino se sumó desde el espacio Convicción Federal.
Los organizadores planearon una nueva reunión para la semana próxima. Aspiran a reunir entre 12 y 20 diputados y cerca de 10 senadores, aunque nadie definió todavía quién asumiría la conducción del interbloque.
Sáenz ofreció el mensaje más político y anticipó un esquema amplio que incluirá a legisladores de Tucumán, Salta, Catamarca, Misiones, Río Negro y Neuquén. Destacó su vínculo con los mandatarios de Provincias Unidas. “Yo siempre digo que con los de Provincias Unidas somos primos hermanos”, señaló. Remarcó que la prioridad será resolver los problemas cotidianos de cada provincia y dijo que por la tarde hablaría con el ministro del Interior, Diego Santilli.
Figueroa tomó un camino diferente. Negó la adhesión de sus diputados y anunció el relanzamiento de su propio bloque. “Nosotros vamos a sostener el bloque independiente, se va a llamar la Neuquenidad, no vamos a integrar ningún interbloque, eso que quede claro”, aseguró. Planteó que mantendrá coordinación con otras provincias, aunque sin compromisos orgánicos. “Nosotros no tenemos un candidato a presidente”, recordó. Luego tenía previsto reunirse con Luis Caputo para avanzar en la quita de retenciones al crudo convencional.
La solidez del proyecto contrastó con la cautela de Jalil y con la falta de definiciones de Río Negro y Misiones. Alberto Weretilneck no asistió porque su provincia quedó sin representación propia. Hugo Passalacqua tampoco estuvo presente, aunque desde su entorno explicaron que la ausencia respondió a cuestiones de salud. La conducción de Misiones ya se integró a Innovación Federal en el Congreso.
Cerca de Jalil deslizaron que el diálogo seguía abierto. El gobernador catamarqueño se encontró luego con Santilli para insistir en mayor participación provincial en YMAD. En paralelo, se multiplicaron las especulaciones sobre posibles movimientos de los siete diputados santiagueños que responden a Gerardo Zamora, que evalúan retomar el sello Frente Cívico y mantener algún tipo de articulación con el interbloque peronista.
Los gobernadores minimizaron el impacto político que provocará la fractura dentro del peronismo. Los legisladores de Salta y Misiones ya integran Innovación Federal y los tucumanos se alejaron de Unión por la Patria para formar Independencia. Sáenz defendió la estrategia con un mensaje crítico hacia la conducción nacional. “A nosotros nos preocupan nuestras provincias, no nos preocupan las primeras minorías, no nos preocupa quién conduce actualmente el Partido Justicialista”, expresó. También apuntó contra Cristina Kirchner y recordó sus reproches por obras sin ejecutar.
Al cierre del encuentro, volvió sobre ese punto. “Ella llevó al peronismo a esta realidad. Si quiere unidad, no es ésta. La unidad es con todos. Renovar no es reciclar, esperemos que se den cuenta”, sostuvo.
Los mandatarios ratificaron el apoyo al Presupuesto y a la reforma laboral bajo una condición: la inclusión de las obras provinciales y la coparticipación de fondos como el ATN. “Ratificamos el respaldo del Presupuesto si estamos dentro del Presupuesto con nuestras obras”, afirmó Sáenz. Marcó que el nuevo interbloque actuará con independencia, lejos de alineamientos automáticos con el oficialismo o el kirchnerismo.
Jaldo analizó el contexto económico con preocupación y valoró la llegada de Santilli. “Tenemos problemas, tenemos dificultades. Se nos quitaron recursos, las recaudaciones están bajando”, describió. Señaló la caída del consumo, del IVA y de la coparticipación. Explicó que las provincias sostienen la microeconomía frente a un Gobierno concentrado en la macro.
El mandatario tucumano se convirtió en uno de los aliados más cercanos a la Casa Rosada durante 2024, aunque recibió críticas de sectores opositores. Algunos lo etiquetaron a él, a Sáenz y a Jalil como “los peronistas con peluca”, una referencia irónica hacia los gobernadores que colaboraron con el oficialismo en momentos clave.
