El dirigente de Villa Lynch disputa en lugar entre los candidatos de Unión-PRO. Le apunta a los dirigentes de la cúpula y le dedica palabras a Carlos Brown. Dice que tiene 6 mil votos de cuando trabajó con Rodríguez Saá, y que nunca se llevó un vuelto de la política.
A pocas horas del cierre de listas, aparecieron en San Martín pintadas con el nombre de Alberto Apollonio acompañando a de Narváez y Solá. La noticia Web dialogó con el dirigente de Villa Lynch que se mostró ofuscado por la incertidumbre que reina dentro del espacio.
“Hoy es una fecha histórica, 7 de mayo, y como peronista es una vergüenza que en San Martín en vez de respetar la doctrina de Perón y Evita, son las 3 de la tarde y todavía no se armó ninguna lista de unidad. La culpa la tienen todos los dirigentes que están arriba”, comenzó diciendo.
“Yo dije que lo que hacía Brown, Bianciotto y Dragui estaba muy mal. Antes hizo lío por una lista y no se armó ni siquiera un plenario. Se fue enojado. Ahora todos los peronistas de San Martín están sin rumbo y el peronismo está acéfalo”, opinó el dirigente.
Luego, manifestó su original idea si llega a quedarse con la candidatura: “Si el pueblo me elije de concejal, le dejo el lugar a cualquiera que haga lo que voy a hacer yo: donar el sueldo a la gente. No quiero ningún cargo, pero lucho siempre por la unidad”.
“No sé cómo armarán las listas en cada distrito. Yo no me elijo concejal. Todos saben bien que nosotros tenemos 6 mil votos de cuando trabajamos con Rodríguez Saá. Si me llaman y el grupo mío está conforme, entraré. Tengo que respetar a mis compañeros”, agregó Apollonio.
Al ser consultado acerca de los tironeos dentro del espacio de Unión-PRO y el felipismo, opinó que se “sentiría cómodo en un sector donde haya peronistas auténticos como yo o Musitani. No estaría cómodo en un sector de traidores”.
Finalmente habló de Ignacio Arcidiácono, el titular del PRO local que suena como candidato a concejal, y alrededor del cual se especula sobre la posibilidad de encabezar una colectora.
“Yo conocí a Arcidiácono hace dos años atrás. Fue comisario, pero hay que mirarlo de acá en adelante. Yo nací en una tribuna de fútbol y fui congresal provincial, trabajo por mi querida Villa Lynch, y la gente no me castiga porque alguna vez tiré una piedra en una cancha. Fui dirigente del club de mis amores, Chacarita. A este hombre muchos no lo van a votar porque habrá metido preso a muchas personas, pero hay que votarlo si va a hacer algo bueno por el pueblo”.
Para terminar, remató: “La culpa de la corrupción la tiene la policía. Acá roban todos, los ladrones y los políticos. Por mi forma de hablar me como las eses, pero nunca me comí un vuelto dentro de la política”.

