Las negociaciones con el FMI y el tema tarifario desgastaron la relación del ala dura del Gobierno con el Ministro.
De superarse el escollo de las negociaciones con el FMI y el tratamiento en el Congreso, el kirchnerismo apuntará sus cañones sobre la figura de Martín Guzmán. Y es que el ministro de Economía ha sido un escollo y no se ha subordinado a la lógica del kirchnerismo. De hecho meses atrás, operó en los medios una supuesta renuncia de Federico Basualdo, el puntal del Instituto Patria en materia de energía y Subsecretario del área.
El diferendo fue claro, las tarifas. Con el acuerdo con el FMI la cuestión volvió al primer plano dado que el organismo pide la baja del déficit, lo que impactará en los subsidios y por consiguiente, en el precio final de la tarifa.
Pero además, luego de una de las cartas que envió CFK en la que señalaba subejecución presupuestaria, Guzmán contradijo a la Vicepresidenta, y señaló que en la práctica, se había reducido el déficit, producto de la recaudación por el aporte solidario y la suba del precio internacional de granos.
Si bien a último momento Guzmán fue desplazado de la negociación en el Congreso está claro que fue promotor de la negociación con el FMI. La cual fue muy criticada en la carta de renuncia de Máximo Kirchner.
Así las cosas, el kirchnerismo querrá cobrarse la cabeza de Guzmán luego de salir como uno de los grandes actores derrotados en el affaire FMI.
