No logró avanzar este miércoles debido a que el tema no formaba parte del orden del día, aunque cuenta con los votos necesarios para promoverlo a través de un procedimiento ordinario
El oficialismo logró evitar una derrota reglamentaria en Diputados, pero la situación de Manuel Adorni quedó lejos de ser cómoda: la oposición ya mostró que puede reunir una mayoría simple para avanzar contra el jefe de Gabinete.
Durante la sesión, no se alcanzaron los votos necesarios para incorporar sobre tablas los proyectos que impulsaban su interpelación. Sin embargo, el dato político fue otro: 124 diputados votaron a favor y 118 en contra, lo que representa la mitad más uno de los presentes y deja al Gobierno a apenas cinco votos de una mayoría propia para acelerar el proceso.
El pedido fue impulsado por Paula Penacca, de Unión por la Patria, quien puso en debate la posibilidad de llevar a Adorni al recinto. Aunque no se logró el objetivo formal, el resultado dejó abierta la puerta para que en las próximas semanas la oposición convoque a una nueva sesión con mejores números.
La falta de avances inmediatos se explicó por una interpretación del reglamento aplicada por el presidente de la Cámara, Martín Menem, quien evitó habilitar el tratamiento de estos proyectos al no estar incluidos en el temario oficial. Ese criterio también frenó otras iniciativas sensibles, como los repudios a la desacreditación de periodistas, la interpelación a Karina Milei por el caso $Libra y proyectos económicos vinculados al endeudamiento familiar.
Dentro del recinto, la estrategia opositora tuvo límites. Aunque se evaluó emplazar a las comisiones para forzar el tratamiento, finalmente no se avanzó por temor a perder esa votación, ya que algunos aliados del oficialismo habían anticipado que no acompañarían esa jugada.
En ese contexto, Esteban Paulón recordó antecedentes recientes que habilitan a la Cámara a fijar temarios por mayoría simple, como ocurrió en octubre con el debate sobre los DNU. Aun así, el planteo no prosperó.
El dato más preocupante para el Gobierno fue el comportamiento de sus aliados. Algunos bloques que suelen acompañar se despegaron: legisladores vinculados a Raúl Jalil votaron a favor de interpelar, mientras que otros, como los de Innovación Federal y el MID de Oscar Zago, optaron por retirarse de la sesión. El PRO sostuvo en general su respaldo, aunque con algunas ausencias.
En contraste, el oficialismo contó con el apoyo de sectores alineados con Osvaldo Jaldo, parte de la UCR y otros diputados provinciales que ayudaron a bloquear la avanzada opositora.
Más allá de esta votación puntual, la oposición dejó en claro que buscará avanzar con una moción de censura, el mecanismo que permite desplazar al jefe de Gabinete con mayoría simple. Penacca fue contundente al sostener que Adorni debe dar explicaciones por su viaje a Nueva York y otras situaciones cuestionadas.
«Nuestro bloque entiende que es urgente citarlo antes, sabemos que hay una fecha prevista, quizás si al jefe de Gabinete no se le cae antes la cara de vergüenza para el 29 de este mes», lanzó la diputada.
Además, recordó que existe una investigación judicial en curso por presuntas irregularidades patrimoniales. «Hay una presunta malversación de caudales públicos y obviamente un incumplimiento de los deberes de funcionario público. Hay una investigación ordenada por el fiscal (Gerardo) Pollicita», afirmó.
El escenario se completa con otras votaciones que encendieron alarmas en el oficialismo. Distintos proyectos opositores lograron mayorías simples, como los impulsados por Romina del Plá, Eduardo Valdés y Maximiliano Ferraro, evidenciando una tendencia que podría consolidarse en las próximas semanas.
Con este panorama, el número empieza a ser el dato central: si la oposición logra garantizar quórum en la próxima sesión, ya no necesitará mayorías especiales. Con la mitad más uno alcanzará para avanzar, y ahí la situación de Adorni podría pasar de incómoda a crítica.
