El gobierno mostró una resolución de 2019, donde Patricia Bullrich notificó la partida de los gendarmes a la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Jefatura del Gabinete. El acompañamiento de la OEA para garantizar la llegada de las municiones.
El ex jefe de Gabinete de Mauricio Macri, Marcos Peña, operó para que lleguen a Bolivia, las municiones ilegales para garantizar el golpe de Estado en esa vecina nación en noviembre de 2019.
La entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich le informó a Peña de la partida de los gendarmes y tramitó viáticos con la Secretaría de Asuntos Estratégicos que de él dependía quien hasta el momento no está involucrado en la causa que se desarrolla en el fuero penal económico y que tiene al propio Macri entre los imputados.
Así, Bullrich autorizó el 15 de noviembre de 2019 la partida del primer contingente de gendarmes del grupo “Alacrán” a Bolivia. Si bien la autorización se firmó ese día, los gendarmes partieron tres días antes a bordo de un Hércules C-130 que aterrizó en el aeropuerto de El Alto en la madrugada del 13 de noviembre de 2019. Pese al desacople entre la salida efectiva de los gendarmes y la firma de la resolución, hay un dato fundamental en ese documento: es la prueba de que también tuvo participación en todo el procedimiento la Jefatura de Gabinete, de la cual Peña estaba al frente.
Según la resolución, revelada por el programa Conflicto de Intereses de C5N, Bullrich le notificó la partida de los gendarmes a la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, que estaba en manos de Fulvio Pompeo. Lo hizo invocando la resolución administrativa 1067 de septiembre de 2016, que establecía el régimen de viáticos, alojamiento y pasajes para el personal de la Administración Pública Nacional.
En su artículo sexto, la resolución establecía que las salidas de agentes estatales debía ser comunicada con anterioridad a la Secretaría de Asuntos Estratégicos. Este documento es parte de la documentación ofrecida a la justicia por el gobierno.
