Tras el fracaso diplomático en Islamabad, Turquía, Pakistán y Omán plantearon a Washington y Teherán la necesidad de recuperar las conversaciones ante la crisis económica global que causa la guerra en Medio Oriente.
La insistencia diplomática de Pakistán, Turquía y Omán para reconstruir un canal de negociación entre Estados Unidos e Irán empieza a exhibir ciertos resultados, pese al doble bloqueo que Washington y Teherán protagonizan en el estrecho de Ormuz.
Donald Trump siempre exigió que Irán desmantele su proyecto nuclear, ante la permanente negativa de Mojtaba Khamenei. Y al final, esas profundas diferencias entre el presidente de Estados Unidos y el líder religioso iraní implosionaron la negociación convocada por Pakistán.
El bloqueo doble en Ormuz causa costos económicos y políticos para Estados Unidos e Irán, ya que la administración republicana es cuestionada por el aumento del combustible y los productos básicos de la canasta familiar, mientras que el régimen chiíta perdió un modelo de financiación que asfixia su débil economía.
En este contexto, Estados Unidos e Irán retomaron conversaciones indirectas -a través de Turquía, Oman y Pakistán- para definir una nueva ronda de conversaciones que podría tener como escenario Islamabad o la embajada de Oman en Ginebra (Suiza).
Fuente: Infobae.
