No se alcanzó dictamen favorable, ya que ninguna de las dos posturas lograron imponer una mayoría durante el último plenario de comisiones en la Cámara Alta. Hasta el momento 35 legisladores votarían en contra; 32 a favor; hay tres indecisos; una posible abstención y una ausencia. Desempata Michetti.
El 1° de agosto figuraba como una de las fechas claves en cuanto al tratamiento de la Ley que permitiría un aborto legal, seguro y gratuito en todo el país. El plenario de las tres comisiones de la Cámara Alta que trataron el tema, debía definir un dictamen de mayoría para ser tratado en el recinto el próximo 8 de agosto. Finalmente, ninguno de los dictámenes en pugna –rechazo y modificaciones al proyecto aprobado en Diputados- logró imponer una mayoría.
Dada esta situación, dentro de una semana, los senadores tratarán en primera instancia el proyecto tal cual fue sancionado en la Cámara Baja. Luego, en caso de aprobarse podrán discutir el articulado por separado y, allí, proponer las modificaciones correspondientes.
Durante el plenario de este miércoles, el grupo de legisladores que apoyan la legalización de la práctica y que, a su vez proponían algunas modificaciones, reunieron 26 adhesiones de las comisiones de Salud, de Justicia y de Asuntos Constitucionales.
Tras una serie de discusiones entre los actores políticos por el número necesario para alcanzar la mayoría, el radical Mario Faiad, presidente del plenario, señaló que se requerían como mínimo 27 firmas y que por lo tanto el dictamen estaba caído.
Tres senadores se ausentaron: Gerardo Montenegro (Frente Popular – Santiago del Estero), Juan Carlos Romero (Frente Popular Salteño) y Adolfo Rodríguez Saá (Frente Unidad Justicialista San Luis). En tanto, sorprendió la asistencia de la ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
Con vistas al tratamiento del 8 de agosto, el “poroteo” previo vislumbra un escenario altamente complejo para lo que apoyan la iniciativa. Sucede que, hasta el momento 35 legisladores votarían en contra; 32 a favor; tres indecisos; una abstención y una ausencia. En ese escenario, quedaría rechazada la propuesta, pero aunque se sumaran los cinco votos que no están actualmente de ninguno de los dos bandos, se alcanzaría un escenario de desempate en el que la palabra y voto final quedaría en manos de la vicepresidente y militante antiabortista, Gabriela Michetti.
