Tras ceder ante el reclamo de gobernadores y empresarios, continúa el rechazo a las propuestas del Ejecutivo, con el 64% en contra de la ley Ómnibus y el 58% en desacuerdo con la idea de que el ajuste lo paguen las provincias.
El día viernes, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que quedarán afuera «el blanqueo, la moratoria, el adelanto de Bienes Personales, la ley de ganancias y las retenciones» y los cambios en la actualización jubilatoria. Semejante modificación debería pasar nuevamente por el plenario de tres comisiones que se desarrolla hace 15 días y en la madrugada del miércoles llegó a un dictamen de mayoría y cinco de minoría. Desde La Libertad Avanza confirmaron que no volverán a convocar al plenario. «Las modificaciones serán informadas por (el titular de la comisión de Legislación General) Gabriel Bornoroni cuando comience la sesión y también lo dirá en la reunión de labor parlamentaria», detallaron en el bloque oficialista. La idea es cumplir con la hoja de ruta pactada el miércoles, en el barrio porteño de Recoleta, con los representantes de los bloques del PRO, la UCR, Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal, los cuatro espacios que ese mismo día confirmaron su negativa a respaldar el aumento de las retenciones, los cambios a la fórmula para actualizar las jubilaciones, el futuro del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS y el paquete de privatizaciones.
Tras el anuncio del ministro de economía, el oficialismo especula que será suficiente para que el resto del proyecto salga como quedó en el dictamen de mayoría. Encierra la particular sumatoria de 55 firmas, aunque 34 de ellas son en disidencia, es decir, con discrepancias irresueltas que podrían transformarse en rechazos durante la sesión. Aunque La Libertad Avanza encuentra dificultades para juntar los votos, podría llegar a lograr la aprobación en general, pero la negociación ya está cerrada para algunos aliados y no se reanudará hasta que llegue el momento en la sesión. Eso anticipa una batalla cuerpo a cuerpo durante la discusión y votación de cada artículo. En esa arena la oposición dialoguista hará valer sus votos y si el oficialismo no sigue resignando temas, el texto podría desinflarse en la votación en particular.
«Tenemos alivio, pero el martes pasado también teníamos la misma sensación y a partir del miércoles se complicó todo», aseguróun integrante del bloque de LLA. «Sería necio negar que hubo impericia, habrá que ver si fue el Ejecutivo o nosotros, pero queda claro que hubo muchas cucharas en esa sopa», resumió la fuente.
En cuanto al proyecto que otorga facultades delegadas del Congreso al Ejecutivo, de las negociaciones previas quedaron ocho, pero en la UCR y en HCF advierten que el oficialismo solo tiene respaldo para la emergencia económica, la fiscal-financiara y la administrativa. La previsional no tiene chances tras la resignación del capítulo fiscal y lo mismo sucede con la educativa y sanitaria. Otra que está en dudas es el capítulo de seguridad.
En cuanto al empleo público, en materia de biocombustibles y en el paquete de privatizaciones, tampoco hay apoyo. El Gobierno sacó a YPF de la posible venta, pero había mostrado predisposición para hacer lo mismo con el Banco Nación, Nucleoléctrica Argentina, ARSAT, YMAD. Sin embargo esas modificaciones no se vieron plasmadas en el texto final. Para los biocombustibles sigue la diferencia con el cordobesismo, una fuerza opositora y dialoguista que sigue teniendo funcionarios en la administración de Milei. El gobernador Martín Llaryora está cada vez más lejos de prestar algún apoyo.
Esta semana Unión por la Patria, representado por 101 voluntades que se posicionan en contra de la sanción, reclamarán que el texto vuelva a comisiones, aunque el oficialismo no va a ceder porque cuenta con aliados que pactaron facilitar la sesión. Este sábado Menem reivindicó la decisión de la Rosada pero dijo que la aprobación «dependerá de la voluntad» de la oposición. Casi al mismo tiempo, el titular del bloque macrista, Cristian Ritondo, tuiteó: «El PRO está por los cambios en Argentina. El PRO está para sesionar el martes».
El PRO está por los cambios en Argentina. El PRO está para sesionar el martes.
— Cristian Ritondo (@cristianritondo) January 27, 2024
En cuanto a la UCR, de los 34 hay entre 10 y 14 legisladores que no resignaron sus críticas contra el dictamen del martes a la noche. Unos 20 seguirían la decisión del cordobés Rodrigo De Loredo de acompañar, pero hay otros 14 que no reconocen su liderazgo y menos el interés que tiene por respaldar el texto. En este contexto, si hay sesión, la correlación de votos sigue siendo preocupante para el oficialismo. Al rechazo del peronismo, se podría sumar la UCR y exhibir 135 votos letales en momentos de fragilidad. La cifra puede crecer con la Coalición Cívica, el socialismo y Margarita Stolbizer, tres socios de Hacemos Coalición Federal que podrían distanciarse de la eventual decisión de apoyar del cordobesismo y de los que responden a Miguel Pichetto, que conduce el bloque y está cada vez más crítico.
Mientras, el PRO respalda al oficialismo con fuerza: El viernes, Karina recibió una llamada telefónica por parte de Diego Santilli para ofrecerle ayuda, en el marco de la buena relación con el expresidente Mauricio Macri.
