Tras el desembarco hace casi dos semanas en doce municipios, en su mayoría de la zona sur, por el momento se frenaron las tratativas entre los jefes comunales y la Provincia para que más fuerzas desembarquen en otros territorios que se ven impactados por la creciente ola de delitos.
Tras más de cuatro meses de cuarentena y las consecuencias sociales y económicas que arrastra, uno de los reflejos es un crecimiento en la actividad delictiva. El conurbano bonaerense, uno de los sectores más afectados desde todo punto de vista.
En este marco, hace casi dos semanas, se tomó la decisión de enviar fuerzas federales a los municipios más golpeados por la actividad delictiva. De este manera, en la primera tanda entraron ocho municipios, en su mayoría de la zona sur.
De este manera, desembarcó Prefectura en Avellaneda, Quilmes y Escobar; Gendarmería en Moreno, Almirante Brown, La Matanza, Esteban Echeverría, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Lanús y Merlo; y la Policía Federal en Tres de Febrero.
En paralelo, hubo reclamos de otros jefes comunales -algunos en público y otros en privado- esperando tener el mismo gesto desde las carteras de Seguridad.
«A medida que la provincia va pidiendo vamos desplegando fuerzas. Lo que define los puntos a los que vamos en el marco de estos nuevos operativos complementarios es en base los ‘mapas de calor’ que ellos tienen (en referencia al ministerio que lidera Sergio Berni)».
Los intendentes sienten que, actualmente son rehenes de los tironeos que hay entre Berni y su par nacional, Sabina Frederic. Sumado a que, en el último tiempo, el médico y militar comenzó a levantar su perfil en cierto tono electoral.

