El gremio formalizó su idea de adelantar la cláusula gatillo prevista para ese mes, para evitar que la inflación deteriore el poder adquisitivo de los estatales. Pese a esto, valoraron el acuerdo firmado a fines de mayo.
A fines de mayo, los gremios ATE y UPCN firmaron la paritaria del estado nacional, una de las negociaciones que marcan el pulso de la discusión salarial entre los empleados públicos. Con una suba del 35 por ciento en cuotas, la discusión salarial se cerró cerca de la pauta oficial, que en los últimos tiempos se vio bajo tensión por acuerdos superiores al 40 por ciento de incremento.
Ante esto, que generó presiones internas, la primera de las entidades formalizó su pedido de revisar lo firmado, aplicando la cláusula gatillo prevista para noviembre para estos días. Pese a las críticas, la dirigencia hizo “una valoración positiva” del acuerdo.
Luego de una reunión virtual de la dirigencia nacional, en ATE confirmaron que exigirán se adelante la revisión salarial que estaba prevista para noviembre porque “es la única manera de garantizar que los salarios superen el nivel inflacionario”. En este sentido, Hugo “cachorro” Godoy, secretario general del gremio, señaló que “haciendo una valoración de lo que está siendo el acuerdo paritario de este periodo 2021-2022, que empezamos a transitar el 26 de mayo pasado, el dato relevante y positivo es que la paritaria está permanentemente abierta”.
“Aquel acuerdo base del 35 por ciento para todos los trabajadores se empezó a mejorar particularmente en los sectoriales más numerosos y estratégicos; se está transitando y esperamos que continúe con mejoras que superen ese piso y que nos permitan garantizar el compromiso central que es recuperar los salarios”, destacó el dirigente.
