Fue una de las frases que pronunció el artista plástico durante la conferencia que brindó el sábado en la Casa Carnacini. El evento, organizado por la Comuna, convocó a gran cantidad de vecinos que desbordaron las instalaciones. Ditsch dejó en préstamo por 6 meses una de sus obras.
La sala del primer piso, el hall de la planta baja, la escalera de entrada e incluso la vereda de la calle Pueyrredón fueron ocupados por la presencia de gran cantidad de vecinos que acudieron, a pesar de la lluvia intensa que cayó durante todo el sábado, a la charla que brindó el artista plástico Helmut Ditsch, de fama internacional y oriundo de Villa Ballester, en la Casa Carnacini.
Ditsch, declarado ciudadano ilustre de San Martín en febrero de este año por el Intendente Ricardo Ivoskus, brindó una jugosa charla que abarcó tanto parte de su historia personal como distintos aspectos que definen su obra. El artista identificó, durante su alocución, algunos sucesos trascendentes de su vida que definieron primero su vocación y luego su forma de expresarla.
Junto con su experiencia como escalador, que lo llevó entre otras cosas a la cima del Aconcagua cuando tenía 24 años, a recorrer seracs, hielos, desiertos y las zonas más duras y remotas del planeta, Ditsch relacionó el acceso a esos lugares extremos con la plasmación de esas experiencias en sus cuadros monumentales.
“Siempre sentí que cuando accedía a una cima, a un desierto, a una zona extrema, tenía una experiencia trascendente que iba más allá del paisaje. Mis cuadros intentan expresar ese contacto especial y profundo” – explicó.
Durante casi dos horas, el artista respondió las preguntas del público, distribuido en los dos pisos de la Casa Carnacini. Los asistentes que se encontraban en el primer nivel del Museo siguieron la charla a través de una pantalla colocada al pie de las escaleras y enviaban preguntas escritas en pequeñas fichas que repartieron los empleados del Museo.
El tamaño monumental de sus cuadros, la experiencia europea, el costo millonario de su obras, el lazo son Ballester fueron algunos de los tópicos abordados por el pintor.
“Recién a los 28 años supe que era artista. Ya estaba formado técnicamente, había estudiado aquí y en Austria, era pintor. Pero recién al enfrentarme a una obra que pinté a los 28 supe que me había convertido en artista”- indicó, expresando la diferencia conceptual que en su obra representa lo artístico por sobre lo estrictamente técnico.
Sobre el final de la charla agradeció “muy especialmente” al Intendente Ivoskus: “Ricardo es fan de mi obra y yo, por mi parte, siento un gran reconocimiento por su trabajo y quiero agradecerle muy especialmente la oportunidad de haber dado esta charla aquí, en Villa Ballester, donde están mis amigos de la infancia y mis familiares.” – expresó.
“PUNTO DE NO RETORNO”
Luego, y ante un pedido del Municipio para que el artista dejara la obra “Punto de no retorno” expuesta en la casa Carnacini, Ditsch jugó con el público y dijo que la gente que presenciaba la charla a través de la pantalla, en la planta baja debía decidir.
Ante la ruidosa respuesta del público, el pintor aceptó dejar la obra durante 6 meses, lo que generó otra demostración de alegría de los vecinos presentes.
UN ORGULLO PARA LOS SANMARTINENSES
Al ser consultado sobre lo que encarna la presencia de Ditsch en el distrito, el Intendente Ivoskus indicó que se trata de “un artista de reconocimiento internacional, que además se constituye como el pintor argentino vivo mejor cotizado en el mundo, cuya obra concita el interés y la admiración de tanta gente y que parte de su obra se exponga aquí, en un espacio municipal, representa un orgullo para los sanmartinenses”.

