El periodista de Telenoche y Radio Mitre, Diego Leuco, ofició hoy de orador en la ceremonia que se llevó a cabo en la Estación de Once por los 10 años de la tragedia ferroviaria, conocida como «Tragedia de Once».
Sobrevivientes, familiares y amigos de las víctimas de la tragedia de Once realizaron un acto en homenaje de las 52 personas que murieron en el brutal accidente de la formación del tren Sarmiento ocurrido el 22 de febrero de 2012. La ceremonia se llevó a cabo desde las 8:30 en la estación cabecera de la formación ferroviaria en la que ocurrió el choque, que además dejó 789 heridos.
En ese horario y bajo el slogan “la corrupción mata”, los deudos hicieron sonar durante unos minutos una sirena y luego leyeron uno a uno los nombres de las 52 personas muertas.
Durante el acto para recordar a las víctimas fatales, que fue conducido por el periodista Diego Leuco, los familiares nuevamente le pidieron a la Corte Suprema de Justicia que ratifique las condenas que quedan pendientes. Otra de las oradoras fue la diputada de la provincia de Buenos Aires, María Luján Rey, madre de Lucas Menghini Rey, una de las víctimas de la tragedia. “Estuve infinidad de veces en esta estación porque soy vecina del oeste, y a partir de la tragedia se hizo un punto de recordación de los familiares para recordar que la corrupción mata”, sostuvo la legisladora.
“Justicia, justicia, justicia”, reclamaron entre aplausos los participantes de la ceremonia que comenzó con el sonido de una sirena exactamente las 8:33 en la plataforma número 2 de la estación donde, a esa hora hace una década, la formación del Sarmiento detuvo su marcha e impactó contra los paragolpes de contención.
“Ese sonido que se acaba de escuchar nos despierta la memoria, no deja que se duerma, no la deja morir. Nos llama a reflexionar sobre los que nos pasó, porque la tragedia de Once nos pasó a todos. Junto a un tren destrozado quedaron 800 heridos y las víctimas de 52 inocentes. Cada uno de ellos y ellas vuelven a este lugar cuando escuchamos sus nombres”, expresó Leuco.
Los peritajes determinaron que el tren, que llevaba ocho vagones y circulaba a unos 20 kilómetros por hora, una velocidad cinco veces superior de lo normal al entrar a una estación, no había podido frenar.
De los ocho vagones, sólo seis contaban con los compresores de aire comprimido para operar los frenos, que para siete de los ocho vagones se habían diferido tareas de mantenimiento. También se pudo determinar que los paragolpes no contaban con su sistema hidráulico en funcionamiento y que estaba desactivado el sistema de frenado de hombre muerto, que se activa si el maquinista pierde la conciencia
Los rescatistas, en su mayoría bomberos, policías, personal del SAME y Defensa Civil, trabajaron durante más de 24 horas para sacar a las víctimas de entre los hierros.
La causa del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, que tiene una pena de 7 años de prisión, quedó pendiente porque, luego de ser condenado por uno de los dos delitos del caso (administración fraudulenta), más adelante fue sentenciado por los dos. De esta manera, la Corte Suprema sostuvo que se requiere una doble condena antes de que el Máximo Tribunal se expida.
En el caso de Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal, recibió una pena de 5 años y ocho meses de prisión por el delito de administración fraudulenta, aunque no por el estrago, lo que significa que los jueces entendieron que como funcionario era responsable de los fondos que el Estado le dio a la concesión para los trenes, pero no por las muertes y los heridos.
De los 19 condenados por el hecho, 18 ya agotaron la pena o accedieron a los regímenes de progresividad que les permite gozar de la libertad condicional.
