Guillermo Castello presentó un proyecto para declarar la educación como “servicio público esencial”, que garantice el funcionamiento aún en jornadas de huelgas. Argentina es uno de los países con menos días de clase y quiere igualar la prestación a la seguridad o los hospitales. Dijo que cualquier exceso debe ser condenado, pero afirmó que los gremios buscaron los disturbios el pasado domingo. Además opinó que Carrió debería ser candidata en las elecciones.
Guillermo Castello, diputado bonaerense de Cambiemos, de la Coalición Cívica, oriundo de Mar del Plata, dialogó con Radio Urbana BA para explicar los alcances de su proyecto de ley que busca declarar a la educación como “servicio público esencial”.
¿De qué se trata su proyecto para declarar a la educación como “servicio público esencial”?
Estamos intentando consensuar los últimos detalles con otros bloques. Hace un mes y medio que la Provincia está parada, hubo 17 días de paros docentes, que fundamentarme perjudica a los alumnos de escuelas públicas, que son los más vulnerables. En los últimos diez años hubo 125 días de paro. Esto produjo una gran migración a la escuela privada. Indirectamente se está privatizando la escuela pública, esto es intolerable. La sociedad paga impuestos para que funcione el sistema. Vemos que hay dos derechos, adecuados a la Constitución, que son el derecho a huelga y el derecho a la educación. En esta pugna creemos que debe prevalecer el derecho de los chicos, porque es un Derecho Humano fundamental. Decidimos que un derecho es accesorio del otro. Por eso establecemos la educación como “servicio público esencial”, donde no puede haber paros.
¿Pero cómo se resuelve en lo práctico? Porque todos los años tenemos este conflicto.
Los docentes deben asegurar una guardia mínima. Que los comedores estén abiertos y se dicten 180 días de clases. Es para la educación pública primaria. Lo homologamos a la seguridad, bomberos, los hospitales, controladores aéreos, donde los paros son controlados. Si un sector quiere hacer paro, debe garantizar igual el servicio. Estamos rezagados, porque en Chile hay 220 días de clases, en Israel 230, en Corea 243, y nosotros apenas llegamos a 180. Y si descontamos los paros estamos en 160. Es escandaloso. Hay que asegurar todos los días de clases.
Hay que apelar a la buena voluntad de los docentes…
Esto lo han resuelto otros países, con el servicio público esencial. Existe en Ecuador con una reforma constitucional, en Colombia, en España, Perú, en Italia se reformó la ley de huelgas. La educación debe tener el lugar que merece. Hoy la educación está cada vez más privada. Los resultados de las pruebas internacionales son escandalosos. Es necesario que se den las clases, pero incluso no es suficiente. Hay que avanzar sobre el presentismo, capacitación. Pero para empezar hay que estar en clase.
¿Qué opinión tiene usted sobre la represión a los docentes el domingo pasado? Los docentes habían decidido no hacer más paros.
Parecía todo encaminado a resolverse. Hicieron una encuesta interna donde todos pedían cambiar la metodología del reclamo. Baradel y Suteba quisieron nacionalizar la protesta porque se dieron cuenta que en Provincia de Buenos Aires ya no tenían margen, debido al rechazo popular. La gente está cansada de los paros docentes. Y fueron al Congreso con la excusa de la Paritaria Nacional. Según lo que yo sé no tenían los papeles en regla, no existía autorización para armar esa carpa o estructura. Lo vi como una provocación. Por supuesto que cualquier exceso debe ser condenado y revisarlo. Pero la idea de los gremios fue provocar esto para seguir con los paros. Tenían esa intención.
¿Cómo están las cosas con Carrió? ¿Está en un momento más frío con el gobierno?
Estamos todos a full con el gobierno. Carrió fue la arquitecta principal de este frente junto a Macri. Después se sumó el radicalismo. No tiene ninguna intención de dejar este frente. Fue un éxito también a nivel legislativo. El próximo paso es consolidar este frente con cargos en el Ejecutivo y también en las elecciones. No veo ninguna frialdad con Carrió. La función de la Coalición Cívica es ser en andarivel, marcar cuestiones que no están del todo claras. Pero el frente funciona bien y entre todos vamos a acordar a los mejores candidatos.
¿Carrió va a ser candidata?
Espero que sí. Está con muy buena imagen en Provincia, también en Capital. La gente le reconoce su lucha histórica contra la corrupción. Creo que es la mejor candidata que podemos tener. Pero ya dijo Carrió que la decisión final la tomará junto al presidente para evaluar qué le conviene más al frente Cambiemos. Es un soldado de la causa, como todos nosotros.
