El senador provincial municipal por el Frente Renovador se interiorizó del programa de desnutrición infantil y la promoción humana aplicado en barrios. Lo recibió la presidenta, Dolores Ramírez, y el tesorero, Fernando Conde
El senador provincial Sebastián Galmarini se acercó al Centro CONIN San Isidro - Asociación Acompañar con Educación y Responsabilidad para conocer la obra que lleva adelante la institución para prevenir la desnutrición infantil y la promoción humana en los barrios Uruguay y La Cava. Dolores Ramírez, presidente de la institución y Fernando Conde, tesorero, lo acompañaron a recorrer la sede que atiende actualmente a 64 niños y 39 mamás.
Durante la recorrida, la presidenta de CONIN San Isidro señaló que “el plantel básico obligatorio de CONIN está conformado por cuatro profesionales: pediatra, nutricionista, psicopedagoga y trabajadora social”. En tanto, agregó que “en San Isidro también tenemos una socióloga, una fonoaudióloga, estimulación temprana, taller de cocina donde enseñan a preparar alimentos nutritivos y un taller de costura y bordado, para que las madres puedan desarrollar emprendimientos productivos”.
Por su parte, Conde contó que la asociación se sustenta por “donaciones de empresas y particulares” y que es permite, posteriormente, ejecutar sus obras solidarias como “dinero para obras, donaciones de comida de manera directa”.
En el sector de pedagogía, explicó una de las docentes, “participan 23 niños, de 3 a 5 años, con los cuales trabajamos en la enseñanza de, por ejemplo, la voluntad, la espera, el control y autocontrol, el movimiento, área sensorial”. “Con los más grandes también trabajamos con el trazo cursivo, porque los niños ya tienen desarrollada la capacidad motriz. Hay un sector de lenguaje y ciencias también”, agregó. “Los chicos terminan con un nivel muy alto para empezar la primaria”, destacó el tesorero.
En tanto, Galmarini se comprometió a seguir colaborando con la obra que lleva adelante Conin. “Es muy gratificante que nos permitan poder contribuir con una asociación que trabaja con convicción en la promoción humana de niños de los barrios más vulnerables de San Isidro y que incluye en esa enorme tarea a sus madres” expresó.
Galmarini añadió: “venimos trabajando con mucho compromiso con las instituciones que atienden derechos básicos como la alimentación y la educación porque creemos que son la base del desarrollo para los chicos. De su crecimiento saludable y aprendizaje depende el futuro que tengan, y todos deben tener las mismas oportunidades”.

