El diputado participó de la apertura de la casa museo de Santos Lugares. A 30 años del Nunca Más opinó que “el conocimiento de lo ocurrido nos permitió comprender que no hay nada más perverso, cruel y corrupto que una dictadura”. La relación del presidente Alfonsín y el referente cultural. Además, el flamante titular del comité Provincia habló de la posible judicialización de la elección interna.
La postergada inauguración de la casa museo de Ernesto Sábato - la mayoría de los fondos provinieron de Provincia - tuvo un marco acorde, los 30 años del informe Nunca Más de la CONADEP. El acto encabezado por Mario, hijo del notable referente cultural, y que se desarrolló en la calle frente al inmueble de Santos Lugares, reunió a figuras de la política y de la cultura.
Entre otros, dijeron presente algunos de los protagonistas de esa página de nuestra historia: Ricardo Gil Lavedra, León Arslanián, Graciela Fernández Meijide, Daniel Salvador, Magdalena Ruiz Guiñazú; Además, asistieron los diputados nacionales Ricardo Alfonsín, Margarita Stolbizer, Diana Conti y Miguel Bazze; el senador Jaime Linares y el intendente Hugo Curto.
Desde las imágenes que devolvía una pantalla gigante hasta los discursos, el eje del evento estuvo focalizado en el recuerdo de lo ocurrido en el amanecer del regreso de la democracia. Tema que LaNoticiaWeb abordó en diálogo exclusivo con Ricardo Alfonsín, quien repasó también parte de la coyuntura política actual.
El Nunca Más fue el cimiento de una era de la memoria, la verdad y Justicia
La CONADEP fue el primer paso en ese sentido. La primera forma de injusticia es el olvido; haber actuado como si nada hubiese ocurrido en Argentina hubiera sido infringirle una nueva injusticia, convertir nuevamente en víctimas a todos aquellos que sufrieron violaciones de derechos humanos. Después se pudo avanzar de manera más profunda. El esfuerzo que se hizo fue extraordinario. No solamente permitió que respondan ante la Justicia quienes cometieron esas atrocidades, sino que nos permitió conocer lo que fuimos capaces de hacer como sociedad. Tuvo un gran impacto cultural. El conocimiento de lo ocurrido en esos años nos permitió comprender que no hay nada más perverso, cruel y corrupto que una dictadura.
¿Qué recuerdos tiene de cómo vivió su padre esa ápoca?
Eran momentos muy difíciles. Aquellas personas que estaban siendo investigadas estaban todavía en los cuarteles y eran personas con mucho poder, que nos habían matado, torturado, secuestrado, nos habían hecho desaparecer, se habían apoderado de nuestros bienes. Había que actuar con mucho sentido de la responsabilidad, mucho equilibrio, para garantizar la justicia, pero evitar también nuevas violaciones de los derechos humanos, cosa que podía ocurrir si la democracia se interrumpía como pasó con otras experiencias inaugurales de períodos democráticos. Gracias a Dios, los gobernantes estuvieron acompañados por el pueblo, sino hubiera sido imposible hacer lo que se hizo en la CONADEP, los juicios.
¿Había contacto fluido entre el presidente Alfonsín y Sábato?
Sí, se solían reunir. Mi padre le tenía gran admiración y afecto. Ernesto Sábato era una personalidad reconocida en todo el mundo, por su dimensión ética y moral, en este sentido su presidencia de la CONADEP otorgaba garantías en el sentido que no se iba a actuar de manera parcial, ni con espíritu de revancha.
En este acto quedó demostrado que hay temas que pueden reunir a referentes de distintos espacios políticos…
Sí, salvo minorías recalcitrantes. El conjunto del pueblo argentino está comprometido en la lucha por los derechos humanos para que nunca más ocurran ciertas cosas. Parece mentira que hayan existido, apenas hace 30 años.
En cuanto a temas de actualidad, parece que la discusión de la soberanía pasa hoy por la posición ante los fondos buitres o las reformas en la ley de abastecimiento, ¿cuál es su mirada?
Como expresamos en el parlamento, actuaron defendiendo de manera poco inteligente los intereses nacionales y nos colocaron en esta situación, de la que es difícil regresar sin costos. Espero que actuemos todos con mucha responsabilidad, que el oficialismo supere estas dificultades. La ley de abastecimiento revela por un lado un error de diagnóstico, creen que los problemas económicos tienen que ver con comportamientos abusivos de algunos sectores, cuando en realidad tienen que ver con errores cometidos; sin perjuicio de eso existen posiciones dominantes en el mercado, posiciones monopólicas, oligopólicas, recién se dan cuenta ahora. Hace 12 años que pedimos que apliquen la ley de defensa de la competencia, que implementen el tribunal de la competencia. Los instrumentos que proponen para resolver abusos otorgan excesiva discrecionalidad, permiten actuar con arbitrariedad.
Usted resultó electo presidente del Comité Provincia de la UCR, ¿se va a judicializar dicha elección partidaria?
Hay dos distritos con cuestionamientos. Primero hay que impugnar en la Junta Electoral; nosotros hicimos algunas impugnaciones. Si se judicializa, puede que el juez ordene nuevamente ir a internas, por lo cual daría la razón a nuestras impugnaciones. Espero que comprendan que hay que actuar con seriedad, que primero está el partido y después los sectores internos. Pero nosotros ya trabajamos desde el partido para Unen.

