Se confirmó el despido de 81 empleados, mientras La Isleña S.A. toma chóferes inexpertos. Trabajadores denuncian persecución y jornadas de trabajo de 14 horas.
En los últimos días el conflicto en la empresa de transporte atraviesa un nuevo episodio. Tras los paros del mes de julio, La Isleña S.A. consiguió que 81 empleados sean despedidos con el aval del Ministerio de Trabajo provincial. Uno de los telegramas informa: “habiendo vencido la conciliación dispuesta por el expediente administrativo 1541-13856/24, evaluados sus antecedentes disciplinarios y por sus ausencias injustificadas (…) se notificará su despido con causa”. Aunque muchos de los cesanteados la consideran injusta, ya que habían solicitado licencia por enfermedad.
Sin embargo, Rodolfo, conductor recientemente jubilado, había admitido al programa “Buscando Lío” (105.7 FM) en mayo pasado que el mal servicio se debía a la falta de disciplina laboral, además de la falta de coches. Esta impresión fue confirmada por muchos usuarios de la línea. En consecuencia, sus nuevos dueños impusieron un régimen laboral mucho más exigente que el anterior.
Pero “Buscando Lío” ya había anticipado que la empresa quería deshacerse de 130 trabajadores, muchos de ellos con antigüedad, dado que de este modo se ahorran costos salariales. Por lo tanto, La Isleña S.A. incorpora conductores jóvenes, algunos de ellos llegados de Misiones, de dónde es originaria la empresa.
Los empleados de “La Verde”, entonces, en las redes sociales denuncian que “hemos perdido nuestros derechos laborales” y están “persiguiendo y maltratando psicológicamente a nuestros compañeros”.
Uno de ellos, Carlos Nicoletta, afirma en su cuenta de Facebook que “no poseemos algo elemental como nuestra libreta de trabajo, dónde dejamos asentados nuestro horario habitual de tareas. Será porque por medio de un contrato interno nos esclavizan haciéndonos trabajar 14 horas diarias con un sueldo miserable”.
En medio de todo, un sindicalista de UTA destacó a Buscando Lío que la comisión interna tiene “carneros” que arreglan con la empresa, así como lo hace la secretaría de trabajo.
La Isleña S.A., perteneciente al Grupo Zbikoski, asumió el control de la línea 237 en junio, tras la engorrosa salida de Flecha Bus. De este modo el emporio nacido en Posadas sigue extendiéndose en la zona metropolitana. Sin embargo, en cada compra se reiteran los despidos masivos de personal y la incorporación de choferes inexpertos. Asimismo carga denuncias en la justicia provincial por adquisición irregular de recorridos así como por presiones laborales. Mientras tanto, los Zbikoski recibieron, en los últimos ocho años, 1.596 millones de pesos en subsidios de la Nación.

