Al cumplirse el segundo aniversario de la desaparición física del ex presidente Néstor Kirchner, LaNoticiaWeb realizó un repaso de los hechos más trascendentales de los últimos dos años de gobierno de Cristina Fernández. La pelea con Hugo Moyano, la quita de subsidios, la Tragedia de Once, el caso Ciccone, la recuperación de YPF, las restricciones al dólar y el resurgimiento de los cacerolazos, algunos de los puntos destacados.
Néstor Kirchner pasó a la inmortalidad diez días después de un masivo acto de la CGT en el estadio de River Plate en ocasión del Día de la Lealtad Peronista, y tras apenas una semana del crimen del joven militante Mariano Ferreyra. Un mes antes, y pese a la recomendación de sus médicos, había participado junto a Cristina Fernández de un importante acto de la Juventud Peronista en el Luna Park. En ese clima político enfervorizado y enrarecido tras el asesinato de Ferreyra, falleció el ex presidente, creador y líder político del modelo kirchnerista.
Luego vino el día de su sepelio, con un desfile incesante en Plaza de Mayo de cientos de miles de personas que fueron a despedir al hombre y vieron nacer el mito. Fue una demostración popular de afecto por el ex mandatario y de apoyo a la Presidenta, que tras el desencanto con la clase política y el estallido de 2001, se creía imposible volver a ver.
Tras meses de incertidumbre y hermetismo, finalmente el 21 de junio de 2011 Cristina Fernández confirmó públicamente su postulación para la reelección. "Siempre supe lo que tenía que hacer y lo que debía hacer, lo supe inclusive el 28 de octubre. No lo supe de inteligente ni de ambiciosa, lo supe cuando miles y miles que pasaron por aquí a despedirlo a él por ultima vez, me gritaban: «Fuerza Cristina»", explicó en esa ocasión.
Llegó el “Cristinazo” con el 54 por ciento de los votos (el mayor porcentaje alcanzado en una elección presidencial desde 1973), y la Presidenta se propuso seguir construyendo “la Argentina que Néstor quería”, en un difícil contexto económico internacional. "Con nosotros hay derecho a huelga pero no de chantaje y de extorsión", aseguró en el discurso de asunción con la ausencia entre el público de Hugo Moyano. Al momento de la jura, Cristina cerró: "Si así no lo hiciera, que Dios, la patria y Él, me lo demanden".
LA PELEA CON MOYANO
Poco tiempo después comenzó a hacerse evidente el distanciamiento entre la Casa Rosada y quien había sido un aliado fundamental en los últimos años, el líder de la CGT, Hugo Moyano. La alianza que otrora parecía indestructible ya había comenzado a resquebrajarse cuando en los últimos días de vida de Kirchner, Moyano le reclamó la falta de apoyo en su conducción del PJ provincial. El armado de la listas para la elección 2011, donde el camionero pretendía imponer un hombre del mundo del sindicalismo en la vicepresidencia, y que gremialistas ocuparan candidaturas para legisladores, profundizó aún más el alejamiento. Cuando el juez Norberto Oyarbide aceptó contestar el exhorto suizo que pedía información judicial sobre Moyano vinculado a la investigación de la mafia de los medicamentos, el camionero amenazó por primera vez en toda la era kirchnerista con una huelga nacional que finalmente quedó trunca. Pero ya nada fue lo mismo. Seguiría el enfrentamiento abierto, con bloqueos en destilerías para presionar en la negociación de paritarias, movilizaciones en reclamo por la eliminación del Impuesto a las Ganancias, y la puja por los fondos de las obras sociales sindicales. La escalada culminó con la división de la CGT.
QUITA DE SUBSIDIOS
Está en vigencia desde el primero de enero de 2012, la quita de subsidios a los servicios públicos en los barrios más exclusivos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. La medida le reportará al Estado nacional un beneficio cercano a los 800 millones de pesos por año. La quita también alcanzó a bancos, aeropuertos, financieras, compañías de seguros, casinos y empresas de telefonía móvil.
REFORMA DE LA CARTA ORGÁNICA DEL BCRA
La reforma de la carta del Banco Central supuso una medida fundamental para profundizar los lineamientos del modelo económico kirchnerista. La antigua carta magna del BCRA era propia del régimen de la convertibilidad, donde el banco supuestamente independiente del Gobierno, se debía ocupar únicamente de preservar el valor de la moneda para mantener la inflación baja. A partir de la reforma, el BCRA tomó funciones para fomentar el desarrollo económico, regular el crédito y orientarlo hacia el financiamiento de la inversión productiva, coordinar el manejo de la política económica junto al Poder Ejecutivo, y ampliar sus facultades para poder financiar al Tesoro Nacional. Es una pieza clave de las denominadas “políticas anticíclicas”.
TRAGEDIA DE ONCE
El 22 de febrero un tren de la línea Sarmiento que llegaba a la estación de Once no logró detener su marcha y colisionó con los sistemas de paragolpes de contención. Fallecieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas, en el tercer accidente ferroviario más grave de la historia argentina. La tragedia dejó al desnudo una matriz de corrupción que empezaba con la falta de control del Estado sobre los millonarios subsidios que entregaba a las empresas, continuaba con el desvío de esos fondos por parte de TBA, y concluía con la complicidad de los sindicatos. No tardó en llegar la quita de la concesión a la empresa y la renuncia del secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Nada pudo esconder el pésimo estado de la línea Sarmiento en particular y del sistema ferroviario argentino en general, un área al que el modelo kirchnerista nunca pudo llegar.
CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS
Continuando con las políticas de construcción de vivienda iniciadas en 2003, durante el gobierno de Cristina Fernández se continuó el Plan Federal de Viviendas, el Fondo Nacional de Vivienda y el Programa Federal Mejor Vivir. Recientemente se anunció el lanzamiento del plan PROCREAR, que aspira a construir 100.000 viviendas en cuatro años, otorgando a través del ANSES créditos a bajas tasas para familias que ya poseen un terreno propio.
RESTRICCIONES AL DÓLAR
En un contexto de fuga de divisas que superaba los 21 mil millones de dólares anuales, y con el objetivo de palear la inflación devaluando el peso frente al dólar para recuperar la competitividad de la economía, además de la necesidad de acumular reservas en dólares para continuar con el proceso de desendeudamiento, el gobierno nacional fue imponiendo increcendo distintas restricciones a la compra de moneda extranjera. Exigiendo demostrar ingresos ante la AFIP para la compra de dólares, se suponía que esto evitaría la evasión impositiva y el lavado de dinero. Posteriormente las restricciones se extendieron al gasto de argentinos en el extranjero. Este proceso fue acompañado por una restricción también en el ingreso de importaciones, buscando equilibrar la balanza comercial. Tras el denominado “Cepo” floreció el dólar blue y la compra de divisa en el mercado negro.
CASO CICCONE
El caso de corrupción que salpicó al vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, significó un duro revés para Cristina Fernández, quien había hecho pública su decisión personal de elegirlo como compañero de fórmula. El escándalo de corrupción por el cual Boudou está siendo investigado por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, costó en el camino la renuncia del procurador general de la Nación, Esteban Righi, y motivó además un proyecto legislativo que expropió la empresa calcográfica.
LA EXPROPIACIÓN DE LAS ACCIONES DE REPSOL
Con la expropiación del 51 por ciento del paquete accionario de Repsol-Ypf, una decisión política trascendental e histórica, el gobierno nacional intenta recuperar un recurso estratégico para el desarrollo económico, en el contexto de una crisis energética que sufre el país hace varios años. Se establece un nuevo modelo de soberanía hidrocarburífera al declarar de interés público nacional el autoabastecimiento de hidrocarburos, así como su exploración, explotación, industrialización, transporte y comercio, cuya “nave insignia” será la nueva YPF. A este nuevo paradigma energético se acoplan las recientemente puestas en marcha, represa hidroeléctrica de Yaciretá y central nuclear Atucha II.
EL RESURGIMIENTO DEL CACEROLAZO
Durante el último mandato de Cristina Fernández cobró fuerza nuevamente la figura del cacerolazo, símbolo de las protestas sociales de 2001. Aglutinando principalmente a sectores medios y altos descontentos con las restricciones a la compra de dólares, la inseguridad, y la posibilidad de una reforma constitucional, entre otros reclamos, el cacerolazo se sintió con fuerza el pasado 13 de septiembre y promete dar otra demostración contundente el próximo 8 de noviembre.
SOBERANÍA EN LAS ISLAS MALVINAS
En consonancia con el treinta aniversario de la Guerra de Malvinas, el gobierno ha mantenido una constante presencia para reclamar la soberanía de las islas en la Organización de las Naciones Unidas. Ante la escalada de tensión por la exploración petrolífera de las mismas por parte de Gran Bretaña, la Presidenta respondió con una prohibición de utilizar puertos argentinos para proveer bienes a las islas Malvinas, posición apoyada por la UNASUR en su conjunto. Argentina obtuvo el respaldo de la comunidad latinoamericana y el Caribe en torno a la postura de recuperar las islas mediante la vía pacífica, y denunció la militarización del Atlántico Sur por el envío de buques de guerra de poderío nuclear.
EL EPISODIO DE LA TIROIDES Y OTRAS COMPLICACIONES DE SALUD
En diciembre de 2011 la Presidenta padeció un carcinoma papilar en el lóbulo derecho de su glándula tiroides, un tumor canceroso del que debió operarse solicitando una licencia médica de 20 días. Durante ese lapso, el Poder Ejecutivo quedó a cargo del vicepresidente, Amado Boudou. La Presidenta padece con regularidad episodios de baja de presión, que la han obligado en los últimos tiempo a cancelar actividades y reprogramar su agenda.
EL ESTILO DE LA PRESIDENTA
Lejos del estilo más pragmático de Néstor Kirchner, Cristina Fernández ha ido aumentando el hermetismo de su gestión, apoyándose principalmente en el núcleo duro que la rodea donde se destacan las figuras de Carlos Zannini, Oscar Parrilli, Guillermo Moreno y Axel Kicillof. Cada vez más recostada en el aparato camporista, y lejos de los duros varones del PJ, este proceso profundizó una interna latente en el kichnerismo que enfrenta a “cristinistas” y “sciolistas”. Cuidada y respaldada por los Unidos y Organizados, que ella misma bendijo en un multitudinario acto en Vélez Sarsfield, la Presidenta amplió el poder político de estos sectores en detrimento de la vieja guardia peronista que observa con recelo la pérdida de sus privilegios.
Con una apuesta fuerte por el uso de la cadena nacional, a diferencia de su marido que la usó en pocas ocasiones, anuncia obras e inversiones a diario en un intento por romper el sesgo informativo de la prensa opositora. En riguroso luto desde la muerte del ex presidente, Cristina no se ha mostrado una sola vez vestida con un color que no sea el negro.
