En el Sindicato de Camioneros del Conurbano, y los hombres más cercanos a Moyano, creen que los jefes comunales saben que la municipalización del barrido y la recolección de residuos puede ser un tema engorroso en la gestión. Creen que no podrán afrontar los costos y que se ganan un problema político, pero que lo hacen por orden de Casa Rosada.
El municipio de Quilmes fue punta de lanza para una discusión política que puede alterar el panorama del conurbano. En el sur, el intendente Francisco “Barba” Gutiérrez optó por no renovar el contrato de la empresa Covelia para el barrido y la recolección de residuos. Sus intenciones son las de utilizar para ese trabajo a empleados municipales e inclinarse hacia una política de reciclado con separación en origen. Los objetivos, dicen en la comuna, son abaratar costos y hacer un aporte ecológico que brinde salidas al problema de los rellenos sanitarios, que están al borde del colapso.
La planificación que propone Quilmes convenció a muchos intendentes. En San Miguel y José C. Paz ya se habían inclinado por la Municipalización ante la falta de ofertas de empresas del sector privado para participar de las licitaciones. En el resto del conurbano ven con buen ojo seguir un camino similar. Para colmo, los jefes comunales recibieron la “sugerencia” del ministro Julio De Vido de seguir la misma política. Incluso les prometió camiones para la faena.
Del otro lado, Pablo Moyano, secretario General del Sindicato de Camioneros, amenazó con paro nacional y denunció que por orden de la Casa Rosada quedarán miles de trabajadores en la calle. En Quilmes la polémica entró en un impasse hasta fin de año. Pero el capítulo puede replicarse en el resto del conurbano.
En la CGT regional, y también en el Sindicato de Camioneros advierten que lo único que quieren es preservar a los afiliados. El moyanismo está desandando un camino que le permita participar en las urnas con sello propio, y tiene la necesidad de preservar a todos los afiliados. Sostienen que nunca estarán a favor de las empresas y que siempre defenderán el derecho de los trabajadores.
Aseguran que los intendentes no podrán afrontar los gastos de los trabajadores si se municipaliza el servicio, y que estarán solos con el problema porque desde la Rosada no llegara ayuda. En el moyanismo interpretan la disputa como una cuestión política y no entienden cómo nadie advierte que lo más sencillo es caer sobre la empresa para que brinde un mejor servicio.
“Covelia no tiene nada que ver con Moyano”, se cansan de repetir, aunque el dueño de la empresa sea amigo del líder de la CGT. “Si aparece una empresa mejor, con más camiones y capacidad operativa, nosotros les pedimos que nos tomen a todos los trabajadores y listo. Chau Covelia”, agregó una fuente de LaNoticiaWeb.
En la mesa chica de Moyano opinan que los intendentes se ganarían un problema municipalizando el servicio. Además de los costos operativos y de los camiones, que llegarían desde el gobierno nacional, los sueldos traerían problemas gremiales. Hoy día, los recolectores ganan más de 6 mil pesos. Aún si los intendentes pudiesen convencerlos de pagarles la mitad, estarían ganando más que los empleados municipales con sueldo básico.
“Y ni hablar si aparece algún secretario general que quiera anotar en su gremio a un porcentaje de los recolectores, tendrían una herramienta de apriete más”, confió la fuente, y agregó: “En definitiva, nosotros queremos conservar a los afiliados, no nos importa la empresa que brinde el servicio. Si los intendentes quieren municipalizar, en seis meses se les arma un lío bárbaro con los sueldos, pago de haberes, afiliaciones, etcétera, y nos vienen a pedir por favor que nos hagamos cargo. Así que tampoco nos preocupa mucho la municipalización”.
