El intendente de San Isidro recibió a funcionarios de la cartera de Hacienda de la Región Norte y de Morón. Buscan armonizar la política tributaria y tener reglas similares de competitividad para la industria y el comercio. En un parate de la reunión realizada en su despacho, habló con la prensa y fue duro con el gobierno nacional y provincial.
Gustavo Posse recibió a funcionarios de Hacienda de los municipios de Vicente López, San Fernando, Tigre y Morón. Por San Isidro participó Juan José Miletta. En un recreo del encuentro, el intendete dialogó con la prensa y fue crítico con el gobierno nacional y el provincial.
¿Qué se intenta acordar con esta armonización tributaria?
Todos los Municipios de zona Norte, incluida Morón, buscamos hacerle la vida más fácil a los ciudadanos, los comerciantes, industriales, los que busquen invertir. La democracia tiene que seducir a la gente, y parte de eso es la cuestión tributaria. El impuesto es una obligación, con el que se sostiene la labor del estado, a través de una constitución provincial y nacional. La gente debe comprender la obligatoriedad, y para eso debe hacerse fácil. Toda esta gente joven que está trabajando muy fuerte hace que en los municipios se busque simplificar la vida de la gente con el pago de las cosas locales. Se busca un sentido común compartido, con plazos similares, y similares maneras de recurrir a los municipios.
¿Le parece justo el sistema de recaudación de impuestos de la actualidad? ¿Cuál sería el ideal?
No en este gobierno, sino que desde la época de los militares que la Argentina es un país emparchado, donde algunas provincias dejaron de ser importantes. Buenos Aires es una de las que menor autonomía ejerce para los municipios y las instituciones. Los que pueden suplen muchas de las falencias del estado, como los que tenemos el 100 % de la salud a cargo, o casi toda la seguridad. Lo hacemos porque desde hace muchísimos años, la nación y provincia abandonó a la gente en sus obligaciones. Y en ese abandono surge el municipio.
¿Cuánto puede influir la coyuntura política de cada municipio?
Facilitar que existan las mismas normas en los municipios va a ser algo mejorador. La provincia no promueve las autonomías, los municipios tenemos que hacer todo. La provincia no nos da la posibilidad de tener un desarrollo propio. Hay una ley orgánica de Municipios a la cual nos tenemos que adecuar, a medias. Porque nos tenemos que adecuar para ser sumisos, y sin embargo salimos a tapar agujeros a la falta de calidad institucional en la Argentina.
¿Qué pasó con la coparticipación?
Este año muchos municipios no tomaron los fondos coparticipables que debería entregar la provincia. En San Isidro serán 20 millones de pesos, pero otros municipios son más de 25 millones. Es dinero que tomó la provincia de la gente, que nos correspondía a los distritos. Estamos sufriendo eso.
¿Faltan policías que debería derivar la provincia a San Isidro?
Faltan en todos lados. Luego de la tormenta de hace seis días, en Capital Federal o distintas zonas del conurbano, en todos lados está el problema de que no hay quien cuide a la gente mientras duerme a la intemperie en la noche. Se pronostican tormentas por dos días ahora, intermitentes, ¿quién va a cuidar a la gente si se va a dormir a otro lado? Faltan policías en todos lados, aumenta la población y la conflictividad, pero no hay una política que permita seguir ese crecimiento desde las fuerzas de seguridad. Nosotros tenemos patrullajes complementarios, de otra forma no podríamos vivir. Son policías que tienen otro trabajo en la Municipalidad de San Isidro.
¿Para este encuentro alcanza con poner la palabra descentralización o debe haber una transformación más profunda?
Hay un problema acá, que ustedes conocen bien, y es la utilización de palabras. Hay palabras mágicas que ayudan a que las gestiones tengan buenas imágenes. Dicen que las cosas las hacen con los municipios, que van a descentralizar. Pero solo nos descentralizaron las deudas. Se hizo un fondo nacional y nos descentralizaron la deuda.
Nunca aparecen recursos.
Se descentraliza desde lo central a lo periférico, que sería los municipios, las instituciones y la gente. Pero se deben descentralizar fondos y facultades que den mayor calidad cívica y estatura institucional.

