Rafael Soria, referente de Unidad Popular de San Martín, uno de los partidos políticos que conforman el Frente Amplio Progresista (FAP), opina sobre el discurso de la presidente Cristina Fernández de Kirchner en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Los lectores pueden escribirnos a [email protected].
Por Prof. Rafael Agustín Soria, DNI 25.843.945
¿En qué país vivo? Si fui a la escuela hasta el 29 de diciembre, y me incorporé el 13 de febrero. ¿Tres meses de vacaciones? ¿O me dan mal las cuentas o Cristina esta muy mal "in" formada?
Dijo que, "hemos quedado atrapados en una lógica de otro país, el de la Carpa Blanca". Si mal no recuerdo en aquel país ellos también bancaban a Menem, como lo siguen bancando en la actualidad avalando que vaya como Senador en una lista de su candidato oficialista a Gobernador de La Rioja; y si mal no recuerdo también apoyaron aquellos enfrentamientos para con los docentes! Usted en qué lógica quedó atrapada, ¿en la lógica posterior de represión y muerte del compañero Carlos Fuentealba?
La Jefa de Estado cuestionó entonces que en las paritarias docentes se pueda "sólo hablar de salario y nunca hablar de qué pasa con los pibes que no tienen clases".
Además de salario, también nos interesa hablar de la infraestructura de la escuela, de los diferentes recursos, ya que por ejemplo para los profesores de Educación Física nunca hay materiales suficientes con los cuales trabajar.
También nos gusta pensar no tan solo qué pasa con los pibes que no tienen clases; pensamos por qué esos “pibes” no comen en sus casas con sus padres en vez de en la escuela.
También nos gusta pensar no tan solo qué pasa con los pibes que no tienen clases; pensamos por qué esos “pibes” van solo a inscribirse para cobrar el plan, producto de su política clientelar.
También nos gusta pensar no tan solo qué pasa con los pibes que no tienen clases; pensamos por qué esos “pibes” tienen padres sin trabajo o con trabajo escasamente remunerado en tanto y en cuanto sus legisladores aprueban un 100 % en el aumento de sus sueldos.
También nos gusta pensar no tan solo qué pasa con los pibes que no tienen clases; pensamos por qué esos “pibes” son nivelados hacia abajo cuando recibimos comunicados con textos apelando a nuestra “consideración” por no escribir directamente sus funcionarios que los aprobemos sin el más mínimo esfuerzo.
Cuatro horas y media se trabaja reglamentariamente por turno señora, más el preparar material, que sale de nuestro bolsillo, corregir pruebas, planificar y llevarse trabajo a la casa para estudiar caso por caso a los “pibes” se convierte en una verdadera vocación.
¿Sra. Presidente, un Médico, un Abogado o un Psicólogo atienden a un paciente o cliente por vez; le parece bien que nosotros atendamos 30 realidades diferentes al mismo tiempo en “tan solo cuatro horas y media”?
También nos gusta pensar no tan solo qué pasa con los pibes que no tienen clases; pensamos por qué a esos “pibes” no se les explica cuál es su concepción de calidad educativa, si para armar un salario digno se debe trabajar doble turno, de manera que si usted piensa que un docente da la misma clase a las 8 que a las 16 horas, esta distorsionado su pensamiento respecto a la calidad.
En síntesis, Primera Mandataria, no queda claro cual ha de ser su concepción sobre la realidad del país en el cual vivimos todos y cada uno de nosotros, pues su discursiva narra una realidad ficticia que usted misma ha inventado en su imaginario y que nada tiene que ver con la realidad verídica de quienes luchamos día a día por salir adelante en este bendito país que tanto adoramos.
No se entiende como uno: al caminar las calles, al comprar alimentos básicos de la canasta familiar, al pagar nuestros impuestos, al dialogar con familiares o conocidos, al usar el transporte público, al recibir una remuneración escasa y que no corresponde ni a la cuarta parte, ni a la carga horaria, ni al esfuerzo que uno le desempeña, al padecer la inseguridad propia y de seres queridos, no encuentra relación a lo maravilloso que usted dice que su conducción fue y es en la actualidad. Simplemente Señora, no es “sensacionalismo” lo que los ciudadanos de este país vivenciamos, queda gente aún, aunque usted no lo crea, que pensamos y no somos vulnerables a sus palabras falaces.

