La prórroga de su deuda no impedirá que tenga que enfrentar el déficit y los aumentos salariales. Para colmo las negociaciones salariales incrementarían los números rojos. El aumento a los impuestos inmobiliarios y rurales pueden ser parte del salvataje.
Un total de 17 provincias firmaron el miércoles convenios bilaterales para extender el Fondo de Desendeudamiento y continuar con la asistencia económica de parte de la administración central. Las deudas se refinanciarán hasta diciembre de 2013, a veinte años a tasa fija del 6 por ciento anual y sin la aplicación del CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia).
La reprogramación involucrará un monto de 638 millones de pesos, y significará un ahorro a las provincias de 98 millones de pesos en 2012 y de 88 millones de pesos en 2013, según se difundió. El Fondo fue creado en mayo de 2010 por decreto 660/10 y reestructuró las deudas provinciales por 64.800 millones de pesos.
La medida fue un respiro para Daniel Scioli. La Provincia de Buenos Aires tiene una deuda de 6.700 millones de pesos. Y durante 2012 tendrá que afrontar una complicada situación económica, con un déficit proyectado de 6.631 millones de pesos, a los que se les podrían sumar otros 6.000 millones a raíz de las negociaciones salariales que los gremios docentes y la administración pública retomarán el año próximo.
Con el anuncio de la presidente, el gobierno bonaerense podrá reacomodar sus números y ahorrarse unos 3.200 millones de pesos en el 2012, y otros 3.500 millones en 2013. El mandatario provincial replicó el sistema de prórrogas con las deudas que los 135 municipios mantienen con el fisco bonaerense.
La administración provincial contará con un presupuesto de 113.852 millones de pesos, de los cuales más de la mitad está destinada a pagar los sueldos de los empleados públicos (sin incluir posibles aumentos, que se discutirán en paritarias) y el resto, a garantizar servicios como educación, salud y seguridad.
Si bien la prórroga fue un respiro, no significa que la provincia tenga esos recursos disponibles para gastar. La deuda figuraba en el Presupuesto y los recursos para pagar deberán ser generados de todas formas.
Para paliar el déficit de 6.631 millones de pesos, el gobierno bonaerense había dispuesto un incremento de los impuestos, Entre ellos, un aumento del 32,5 % promedio para el Impuesto Inmobiliario Urbano Edificado (que alcanza a unos 4.700.000 contribuyentes), una suba del 27 % para el Rural (sólo aquellas parcelas de algunos distritos del sudeste provincial, como Carmen de Patagones, Villarino, Coronel Dorrego, Coronel Rosales, entre otros, que estaban eximidas del tributo) y una suba en el impuesto anual de los terrenos baldíos.
Si bien estos 6.631 millones de pesos representan el déficit proyectado de la provincia, no incluyen otra gran deuda: las sumas que el Estado bonaerense tendrá que pagar por el incremento salarial que destinará a toda la administración pública provincial. Este gasto, si sólo se proyecta una mejora del 20 % anual, superaría los 6.000 millones de pesos.
