El candidato del PRO despierta la resistencia de los postulantes con expectativas para octubre. Se intenta demonizarlo al relacionarlo con la política de los 90. El intendente García despeja su camino de boletas k para quedarse con los votos de la Presidenta. La concejal peronista Aleña y en las filas del FAP cargan contra el primo del jefe de Gobierno porteño. Pero Jorge Macri contraataca: apunta al voto de peronistas y radicales desencantados, y busca el acercamiento con De Narváez y Rodríguez Saá, quien bajará en las próximas horas su nómina local para apoyarlo.
Por Elisa Rossi y Eduardo Román
Los 24 puntos obtenidos en las Primarias por Jorge Macri en Vicente López, más algunos sondeos que andan dando vuelta que lo proyectan en alza, generan rechazo en gran parte de las fuerzas que competirán en las elecciones de octubre. En ese sentido, se multiplican por estos días los dardos dirigidos al candidato del PRO, quien, por su parte, también afila su estrategia de encantamiento tanto a independientes e indecisos como a dirigentes de la talla de Francisco De Narváez y los Rodríguez Saá, que retirarán en las próximas horas su lista local.
El principal oponente del primo del jefe de Gobierno porteño es nada menos que el intendente del distrito hace más de dos décadas, Enrique García, que está apelando a varias medidas para repuntar en la intención de voto. No sólo cambió su política comunicacional – ahora, en manos de Albistur - solicitó con éxito que le despejen el camino de simpatizantes kirchneristas.
Primero se bajó Leonardo Rial, aunque eso no significa que hará campaña por el japonés, más allá de la posición que adopte su referente, el peronista Guido Lorenzino; y en las últimas horas, hizo lo propio la nómina encabezada por Julio Ceresa. La explicación que brindaron desde Nuevo Encuentro, tras deliberaciones muy tensas, fue que “el objetivo de retirar la lista es evitar la dispersión de los votos de la inmensa mayoría de vecinos que no quieren a Macri gobernando Vicente López”, aunque los dirigentes locales pusieron especial énfasis en remarcar sus diferencias con García. Un dato más: el jefe comunal habría pedido que tampoco esté el cuerpo con la candidatura de Sabbatella, por temor a una posible fuga de sufragios en el cuarto oscuro.
La concejal Graciela Aleña, después de ser derrotada en las internas abiertas por el espacio del jefe comunal, decidió encolumnarse detrás del oficialismo. En una entrevista con La Noticia Web dijo de Jorge Macri que “no es del municipio”, ni su primer candidato a concejal. Pero, más allá de los adherentes K, en las antípodas desde el Frente Amplio a partir de la pobre performance de Udeso, también hacen cola para “pegarle” al legislador bonaerense. El último capítulo enfrentó a las ediles Caputo y González con sus pares macristas Maldonado y Lencina por supuesto hostigamiento al personal municipal.
Parte de la estrategia de campaña de Jorge Macri consiste en captar el voto tanto de radicales como de peronistas. En ese sentido, se sumó recientemente al espacio el francisquista Oscar Ponce, signo de que existen aún restos de Unión Pro. De hecho, al igual que el colorado, el candidato de Vicente López, a pesar de que en las primarias jugó con Duhalde no descarta un acercamiento con Rodríguez Saá. No sería extraño que el voto Jorge Macri, De Narváez y Rodríguez Saá pise fuerte en Vicente López.
Compromiso Federal, la fuerza referenciada en los puntanos, obtuvo en agosto el 6,2%, convirtiéndose en un comodín tanto para el oficialismo como para el macrismo. Si bien el cirujano del Houssay Arnaldo Bresciani, postulante para la Intendencia, dijo hace pocos días a este portal que no tenía intenciones de llegar a ningún trato ni de bajarse - aunque admitió que fue tentado -, participará este jueves, junto con el gobernador de San Luis y Jorge Macri de una conferencia en la cual oficializarán el flamante acuerdo con el PRO local.
