Milei cuestionó a quienes advierten problemas en la economía cotidiana, mientras la senadora reclamó acelerar la llegada de la recuperación a la gente. El mensaje que la senadora publicó y luego moderó, tras sus últimos cruces con el Gobierno
La discusión sobre el impacto concreto de la recuperación económica volvió a generar ruido dentro del Gobierno. Un mensaje de Patricia Bullrich reclamando mayor velocidad en los resultados llegó a la Casa Rosada, donde aseguran que el planteo fue acordado internamente, aunque reconocen que expone una preocupación que también habían señalado otros funcionarios.
“Fue un mensaje consensuado”, afirmaron en Balcarce 50 respecto del tuit publicado por la jefa de los libertarios en el Senado, quien reclamó que las mejoras que el Gobierno destaca en materia económica comiencen a sentirse con mayor rapidez en la vida cotidiana.
“Lo que necesitamos es más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”, escribió Bullrich.
La senadora había publicado inicialmente una versión más extensa del mensaje, en la que reclamaba que la recuperación también “llegue a las familias. Que llegue a las empresas. Que llegue a cada argentino”. Sin embargo, esas palabras fueron eliminadas poco después y su entorno no explicó el motivo de la modificación. Aun con el recorte, el mensaje generó repercusiones dentro del oficialismo.
Un reclamo que también aparece dentro del Gobierno
En la Casa Rosada intentaron presentar la intervención de Bullrich como parte de un diagnóstico ya instalado en el oficialismo.
“No es ni más ni menos que lo que viene diciendo Patricia, que el rumbo es el correcto pero que hay situaciones que se tienen que manejar con mayor velocidad a la hora de que llegue a la gente”, explicó un funcionario cercano a Karina Milei.
En esa línea, recordó que tanto el jefe de Gabinete, Diego Santilli, como el titular del Banco Central, Santiago Bausili, habían admitido que la recuperación económica avanza a un ritmo menor al esperado.
Bausili había reconocido ante empresarios en Mendoza que esperaban —o que les “hubiese gustado”— un crecimiento más acelerado. El titular del BCRA atribuyó parte de esa dinámica al “miedo” generado por las crisis recurrentes, las expectativas y el denominado “estrés postraumático” de la economía argentina.
La incomodidad con Milei
El planteo de Bullrich adquiere una dimensión particular porque se trata de una dirigente que ya protagonizó varios cruces internos con Javier Milei.
El Presidente suele reaccionar con dureza cuando interpreta que existen cuestionamientos a su programa económico, especialmente cuando provienen de periodistas o dirigentes que señalan dificultades en la situación cotidiana.
“El peronismo siempre propone gastar más. Y siempre propone pagar estos delirios con emisión de dinero. Por eso íbamos a una hiper con más de 50% de pobres, 20% de indigentes, 30% de los trabajadores formales debajo de la línea de pobreza y 70% de pobreza infantil. La receta para la esclavitud desde el impulso de la pobreza usando la asistencia como medio”, había escrito esta semana el mandatario.
A Luis Caputo tampoco le resultan cómodos los cuestionamientos vinculados con la distancia entre los indicadores macroeconómicos y la situación que perciben las familias y las empresas.
El episodio se suma a una serie de diferencias entre Bullrich y la Casa Rosada. Después de las tensiones por la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, especialmente por el capítulo referido a tierras, la senadora volvió a intervenir sobre otro proyecto promovido por Federico Sturzenegger, en este caso la reforma de la Ley de Sociedades.
En Balcarce 50, sin embargo, prefieren relativizar las diferencias. La necesidad de conservar el vínculo con la ex candidata presidencial pesa especialmente en un oficialismo que considera que Bullrich puede ser una pieza importante para ampliar su base electoral de cara a 2027.
Los números que preocupan al oficialismo
El problema para el Gobierno es que el margen político de cara a las elecciones del año próximo no parece sobrar.
En los últimos días, en la Casa Rosada celebraron algunos indicadores económicos favorables, como el dato de inflación mayorista que comenzó con 0 y que el Gobierno presentó como una confirmación de las previsiones de Milei.
Pero en paralelo persisten dificultades en materia de opinión pública. El oficialismo todavía no consigue recuperar completamente el nivel de imagen previo al caso de Manuel Adorni, mientras que la estrategia comunicacional encabezada, entre otros, por Adrián Ravier, tampoco termina de despegar. Algunas encuestas, además, comenzaron a registrar una caída en la aprobación del Presidente.
Con ese escenario, el Gobierno deposita parte de sus expectativas en los próximos meses. Superado el Mundial, la visita del Papa aparece como uno de los acontecimientos centrales de la agenda oficial hasta noviembre.
Incluso se analiza la posibilidad de establecer uno o más feriados entre el 8 y el 11 de noviembre para acompañar la llegada del Sumo Pontífice, en un contexto en el que la Casa Rosada necesita que la recuperación económica deje de ser solamente un dato de los informes y empiece a convertirse en una percepción concreta para la sociedad.
