La Casa Rosada busca ampliar el acuerdo con el PRO y sumar al radicalismo bonaerense. El objetivo es construir una coalición con mayor peso territorial para competir con el peronismo en 2027
El acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO empieza a tomar forma en territorio bonaerense con un objetivo concreto: construir un espacio competitivo para las elecciones de 2027. La estrategia que impulsa Karina Milei contempla no solo una coordinación legislativa entre ambos partidos, sino también la incorporación de la UCR para ampliar el armado opositor al peronismo y sumar presencia territorial.
El entendimiento tuvo un nuevo capítulo tras la reunión de las conducciones nacionales de ambos espacios en la Casa Rosada. Allí se avanzó sobre una posible coordinación de la agenda legislativa en el Congreso y sobre la posibilidad de reeditar una alianza electoral en 2027. En la provincia de Buenos Aires, sin embargo, la intención es ampliar esa sociedad con nuevos integrantes.
La mirada sobre el radicalismo no es nueva. La UCR bonaerense conserva una estructura territorial relevante: gobierna 27 de los 135 municipios de la provincia y puede convertirse en una pieza clave para cualquier frente que busque disputar el poder al peronismo.
El acercamiento entre LLA y PRO en la provincia
El entendimiento comenzó a tomar forma antes de la cumbre en la Casa Rosada. El titular del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, y el referente de La Libertad Avanza en la provincia, Sebastián Pareja, mantuvieron conversaciones para definir una agenda común.
Ambos sectores acordaron trabajar coordinadamente en la Legislatura bonaerense. Entre los puntos de coincidencia aparecen el rechazo a las reelecciones indefinidas de intendentes y la reducción de la estructura estatal, incluida la propuesta de eliminar el Senado provincial.
Días antes, Karina Milei había reunido a los bloques de diputados y senadores bonaerenses para ordenar la estrategia del oficialismo en el distrito y profundizar el acercamiento con el PRO.
No todo es coincidencia. La discusión sobre las PASO continúa siendo uno de los principales puntos de diferencia: mientras LLA pretende eliminarlas, el PRO plantea mantenerlas como una herramienta optativa para los partidos.
La UCR, la próxima pieza
El armado que proyecta Karina Milei busca ahora sumar al radicalismo bonaerense. Desde LLA reconocen que ya existen conversaciones con algunos sectores de la UCR y que la intención es extenderlas al resto del partido.
El objetivo es conformar para 2027 un frente con mayor volumen político y territorial que permita enfrentar al peronismo en la provincia. Para eso, tanto libertarios como macristas consideran que la estructura radical puede resultar determinante.
La UCR bonaerense acaba de renovar sus autoridades y dejó en manos de su Convención provincial la definición de la estrategia electoral y de eventuales alianzas. En ese escenario, cualquier acercamiento con LLA y el PRO deberá atravesar las distintas internas del partido.
Las distintas vertientes radicales
La conducción partidaria quedó repartida entre los sectores de Maximiliano Abad, vinculado a Adelante, al frente del comité, y Maximiliano Pullaro, asociado a Futuro Radical, dentro de la Convención.
Los contactos entre dirigentes de LLA, PRO y algunos sectores radicales ya comenzaron, aunque todavía no existe un acuerdo formal. Para el karinismo, sumar a la UCR permitiría ampliar la estructura territorial; para el PRO, demostrar que conserva capacidad de negociación y peso propio dentro de una eventual coalición.
El esquema tampoco se limitaría necesariamente a esos tres espacios. En la mesa de conversaciones aparece también la posibilidad de incorporar partidos vecinalistas para ampliar la presencia del frente en distintos municipios.
Así, el entendimiento entre La Libertad Avanza y el PRO empieza a dejar de ser solamente una coordinación entre dos fuerzas para transformarse en el primer intento de construir un frente opositor más amplio en la provincia de Buenos Aires de cara a 2027.
