Por Diego Avancini
Concejal de Tigre
Hay momentos en los que la política debe demostrar para qué existe; el posible impacto del fenómeno El Niño–Oscilación del Sur (ENOS) es uno de ellos. Cuando están en juego la vida, el patrimonio y la tranquilidad de miles de familias, no alcanza con reaccionar cuando el problema ya llegó, la responsabilidad es anticiparse. Por eso presentamos un proyecto en el Concejo Deliberante para solicitar información, proponer medidas y contribuir a fortalecer la planificación preventiva que el Municipio viene llevando a cabo frente a un escenario climático que los principales organismos, nacionales e internacionales, especializados vienen monitoreando desde hace meses.
En los últimos días, el Departamento Ejecutivo anunció una serie de acciones vinculadas con esta situación, hecho que reconocemos positivamente, porque entendemos que ser oposición no significa desear que las cosas salgan mal ni negar aquello que beneficia a los vecinos; significa ejercer un control responsable, exigir información, proponer mejoras y acompañar toda política pública que contribuya a proteger a la comunidad. Ese es precisamente el espíritu del proyecto que presentamos: fortalecer la prevención, consolidar la planificación y garantizar que Tigre llegue mejor preparado ante un eventual escenario de lluvias extraordinarias, crecidas o inundaciones.
Quienes siguen nuestro trabajo saben que esta no es una preocupación de último momento. Desde el año pasado venimos impulsando iniciativas vinculadas con el saneamiento de los cursos de agua, la infraestructura hidráulica y la gestión del riesgo. Durante 2025 presentamos proyectos para el saneamiento integral del Arroyo Las Tunas y sus afluentes, incorporando un plan de contingencia frente a inundaciones; reclamamos la recuperación y el mantenimiento del Río Reconquista y una mayor transparencia sobre las obras de la cuenca; también impulsamos acciones para recuperar la Pista Nacional de Remo, cuya falta de dragado y mantenimiento afecta no solo al deporte, sino también a un espacio emblemático de nuestra relación con el río; todas ellas forman parte de una agenda que venimos sosteniendo con coherencia, mucho antes de que otros comenzaran a hablar de este tema.
Nuestra agenda no se improvisa. Se construye con trabajo, se sostiene con coherencia y se respalda con proyectos concretos muchos de los cuales impulsamos hasta lograr su aprobación por el Concejo Deliberante. Esa es la diferencia entre seguir la agenda del día y trabajar para anticiparse a los desafíos que vienen.
Estamos convencidos de que los vecinos ya no esperan dirigentes que aparezcan cuando un tema se vuelve tendencia. Esperan representantes que estudien los problemas, se anticipen a ellos y trabajen para resolverlos. Mientras algunos hacen política siguiendo la agenda del día y repitiendo consignas o descubren hoy temas sobre los que nosotros venimos trabajando desde hace más de un año y sobre los que incluso logramos la aprobación de numerosas iniciativas, nosotros seguimos concentrados en lo verdaderamente importante: el presente y el futuro de los tigrenses.
Creemos en una política que no espera que los problemas lleguen para empezar a actuar, porque anticiparse también es una forma de cuidar. La previsión no genera titulares, genera tranquilidad. Y esa tranquilidad es, muchas veces, la mejor política pública que se puede ofrecer a nuestros vecinos.
Ese es nuestro compromiso. Una oposición firme para controlar, pero madura para construir. Menos oportunismo y más trabajo; menos consignas y más propuestas. Porque prevenir también es gobernar y hacer oposición también es asumir la responsabilidad de aportar soluciones. Los vecinos no necesitan dirigentes que expliquen las emergencias cuando ya ocurrieron; necesitan dirigentes capaces de anticiparse a ellas. Ese es el camino que seguiremos recorriendo y el compromiso que vamos a seguir honrando todos los días.
