La fiscalía y la madre de la víctima acusaban al imputado de femicidio, mientras que la defensa sostuvo la hipótesis del suicidio. La abuela materna, quien denunció un historial de violencia previa, mantiene la tutela de la pequeña hija de la pareja.
Tras cuatro jornadas de debate oral y público, un jurado popular compuesto por doce ciudadanos dictó un veredicto de no culpabilidad a favor de Walter Samuel Rivero, oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, quien llegó al juicio acusado de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género contra su expareja, Nicole Manuela Okonski. Con este fallo, el juez técnico Dr. Guillermo Miguel Guehenneuf dispuso la inmediata libertad del policía.
El trágico hecho investigado ocurrió el 27 de junio de 2023 en Garín, en una habitación donde se encontraban el acusado, la víctima y la bebé de ambos. Durante el juicio, la defensa particular —liderada por el Dr. Mauro Da Silva Lima— argumentó con éxito que se trató de un suicidio cometido con la propia arma reglamentaria de la joven. Por el contrario, la acusación insistió en la teoría de un femicidio.
Uno de los momentos más duros del proceso judicial estuvo marcado por la declaración testimonial de Verónica Soraya Martínez, madre de Nicole y abuela materna de la niña. Martínez, constituida en particular damnificada, afirmó categóricamente ante los jueces del pueblo que su hija «jamás se hubiera suicidado» porque amaba profundamente a su bebé y reveló crudos episodios de violencia anteriores: aseguró que en una oportunidad Nicole le pidió expresamente que no denunciara a Rivero luego de haber sido golpeada «contra la pared».
Actualmente, el entorno familiar directo confirmó que Pía, la pequeña hija en común de la víctima y el acusado, se encuentra viviendo bajo el cuidado y la tutela de su abuela materna, quien asumió su crianza desde el inicio de la causa.
A pesar de los reclamos y testimonios presentados por el entorno de la víctima, el jurado popular consideró que la hipótesis de homicidio de la fiscalía no logró alcanzar el estándar de certeza de «más allá de toda duda razonable», procediendo a la absolución del imputado.
«Jamás mi hija se hubiera suicidado, amaba demasiado a su hija», dijo al canal Telefé Soraya Gottifredi, madre de la víctima, antes de conocerse la detención del acusado.
La mujer aseguró que en una ocasión su hija le pidió que «no lo denuncie» luego de que Nicole tenía a su hija en brazos y él la golpeó «contra la pared».
«Él la agarró del cuello y la golpeó contra la pared, llegó a mandar mensajes a amigas», recordó su mamá, quien no hizo la denuncia porque la joven le pidió que no lo haga por temor a que perdiera el trabajo.
En tanto, una amiga había posteado en Facebook que «Niky vivió tan solo 23 años, llevó a su hija en el vientre durante 9 meses y solo vivió 8 meses del resto de la vida de su Pía, su pipí como le decía».
«Triste es saber que esa bebé no va a tener un solo recuerdo propio vivido con su mamá. Walter Rivero la mató, la asesinó, le quitó la vida, el presente y el futuro. Le quitó el poder de ser escuchada».
Esta mañana, Soraya, mamá de la policía fallecida, dijo a C5N que su hija y el policía de la misma fuerza con el que tuvo a su beba de ahora ocho meses «ya no eran pareja» y que Nicole «transitó su embarazo sola».
«Es un hombre violento, con denuncias policiales de varias personas, aparte hace abuso de autoridad», agregó sobre el padre de su nieta.
Soraya aseguró que no va a parar hasta conseguir «justicia» y aseguró que el «asesino» tiene «de rehén» a su nieta, a quien antes de la muerte de su hija «no quería».
