Mientras Javier Milei mantiene su respaldo al jefe de Gabinete, dentro del oficialismo comenzaron a circular nombres para una eventual sucesión. La ministra de Capital Humano aparece entre las figuras mejor posicionadas para ocupar un lugar clave en el esquema de poder libertario.
La continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete sigue siendo la postura oficial de Javier Milei. Sin embargo, puertas adentro de La Libertad Avanza ya aparecieron conversaciones sobre un escenario alternativo. El avance de la polémica en torno al funcionario abrió una discusión que meses atrás parecía impensada: quién podría ocupar su lugar si la situación política y judicial se complica aún más.
En ese marco, Sandra Pettovello se consolidó como una de las dirigentes que un sector del oficialismo observa con mejores credenciales para asumir mayores responsabilidades dentro del Gobierno. Su cercanía con el Presidente, su peso político propio y la confianza que construyó desde el inicio de la gestión la ubicaron entre las principales alternativas que circulan en los despachos oficiales.
La ministra de Capital Humano integra el grupo más reducido de funcionarios con acceso directo a Milei. Esa relación privilegiada le permitió atravesar distintas crisis sin perder influencia dentro del gabinete. Por ese motivo, algunos dirigentes libertarios consideran que podría garantizar continuidad política en caso de que el Gobierno necesite reemplazar a Adorni.
No obstante, cerca de Pettovello relativizan esa posibilidad. Allí sostienen que la funcionaria no tiene interés en abandonar el área que conduce actualmente. También destacan que la dinámica de la Jefatura de Gabinete exige una relación distinta con la estructura de poder que encabeza Karina Milei. El puesto demanda una dedicación permanente a la coordinación política y administrativa de todo el Gobierno, además de una exposición pública constante.
A pesar de esas resistencias, el nombre de Pettovello aparece de manera recurrente cada vez que dentro de La Libertad Avanza surge el debate sobre el futuro de Adorni. La ministra comparte ese listado reducido con otros funcionarios de confianza presidencial, aunque ninguno logró reunir consenso pleno.
Mientras tanto, el Presidente mantiene una defensa cerrada de su jefe de Gabinete. En la cúpula libertaria insisten en que Adorni es “inocente” y rechazan cualquier especulación sobre una salida inmediata. Sin embargo, la sola existencia de conversaciones sobre posibles reemplazantes refleja la preocupación que generó el caso dentro de la administración nacional.
La situación también encendió alertas entre los aliados parlamentarios del oficialismo. Sectores vinculados al PRO y a la UCR transmitieron inquietud ante la posibilidad de que el Congreso avance con iniciativas para interpelar al funcionario. Desde esos espacios enviaron advertencias a la Casa Rosada sobre los riesgos políticos de una votación adversa.
El calendario legislativo agrega presión. La oposición prepara movimientos para las próximas semanas y busca instalar nuevamente el tema en el centro de la agenda pública. Frente a ese escenario, el Gobierno apuesta a sostener a Adorni y concentrar la discusión en la marcha de la economía.
En Balcarce 50 creen que la evolución de las variables económicas continúa siendo el principal sostén político de la gestión. Sin embargo, también reconocen que el conflicto alrededor del jefe de Gabinete consume tiempo y energía que el oficialismo preferiría destinar a otros frentes.
Por ahora, Adorni no evalúa dar un paso al costado. Su entorno asegura que seguirá ejerciendo sus funciones con normalidad y que cumplirá con los compromisos previstos ante el Congreso. Pero detrás de esa posición pública, la aparición de Sandra Pettovello como potencial sucesora expuso que una parte de La Libertad Avanza ya analiza escenarios para una etapa posterior, aun cuando el Presidente continúe firme en su respaldo al funcionario.
