El dirigente de izquierda cuestionó la quita de subsidios en la zona fría, denunció el crecimiento del endeudamiento social y aseguró que creció el respaldo a la izquierda frente al ajuste del Gobierno nacional. También habló sobre la flotilla humanitaria hacia Gaza y pidió “una desobediencia civil mucho más fuerte” contra las políticas oficiales.
El dirigente de izquierda Patricio del Corro analizó la interna del Gobierno nacional, cuestionó el rumbo económico de Javier Milei y sostuvo que creció el malestar social por el impacto del ajuste. En declaraciones a Urbana BA, además, se refirió a la situación de la flotilla humanitaria rumbo a Gaza y al crecimiento de la imagen positiva de Myriam Bregman.
Del Corro consideró que las tensiones entre el sector de Karina Milei y el asesor Santiago Caputo reflejaron un momento de debilidad política del oficialismo. “Creo que también, bueno, hay internas, sobre todo cuando ven que las cosas no están tan bien y entonces empiezan a saltar a la luz muchas de estas cosas”, afirmó.
En ese marco, señaló que el Gobierno intentó correr el foco de los conflictos sociales y apuntó contra las reacciones del Presidente frente a las coberturas periodísticas sobre el impacto de la crisis económica. “Ahí es cuando realmente se pone nervioso”, afirmó sobre las entrevistas en estaciones de tren donde usuarios relataron las consecuencias de los aumentos tarifarios y la pérdida de empleo.
El dirigente del Frente de Izquierda cuestionó además la modificación del régimen de “zona fría” y vinculó esa decisión con beneficios para grandes empresas energéticas. “Estamos viendo desde el principio del gobierno de Milei una transferencia de recursos de la clase trabajadora, de las mayorías populares, hacia los sectores más ricos”, sostuvo.
También criticó las exenciones impositivas para sectores empresarios y aseguró que el oficialismo actuó en favor de grupos económicos concentrados. “Bueno, esa es la situación que estamos viviendo: un gobierno de ricos y empresarios que gobiernan para ellos sin ningún problema”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, Del Corro alertó sobre el crecimiento del endeudamiento familiar y apuntó contra los créditos rápidos de billeteras virtuales. Según describió, muchas personas recurrieron a préstamos para cubrir gastos básicos como alimentos, transporte o medicamentos.
“Acá la deuda es para pagar la carnicería o para pagar la SUBE para poder viajar. Ese es el nivel”, señaló. Además, sostuvo que esa situación ya generó preocupación incluso dentro del sistema financiero y entre empresas del sector fintech.
El dirigente de izquierda también se refirió a la situación de la flotilla humanitaria interceptada rumbo a Gaza. Allí respaldó el planteo de Bregman en el Congreso y confirmó que había cuatro argentinos entre las personas detenidas por Israel.
“Hay cuatro argentinos sumados a también otro sector que había sido parte de la flotilla”, indicó. Entre ellos mencionó al periodista Ramiro Yanti, integrante de ANRed.
Del Corro recordó además su participación en una misión terrestre hacia Rafah el año pasado y relató episodios de persecución y detenciones en Egipto. Según explicó, integrantes de la caravana quedaron retenidos en controles policiales y varios activistas sufrieron amenazas por parte de las fuerzas de seguridad egipcias.
“Todos estos ataques que se hacen a la flotilla o a estas acciones humanitarias lo que buscan es dar temor al activismo para que después no se repitan esas acciones”, afirmó. Sin embargo, consideró que ocurrió el efecto contrario y destacó que crecieron las acciones de solidaridad con Palestina.
Sobre la situación política local, Del Corro aseguró que la izquierda acumuló respaldo social en distintos sectores y remarcó el crecimiento de la figura de Bregman. “Yo soy peronista, pero banco a la izquierda ahora porque es la que está haciendo lo que yo creo que me representa”, relató al describir comentarios que recibió en recorridas y redes sociales.
Además, destacó que encuestas recientes ubicaron tanto a Bregman como a Nicolás del Caño entre los principales dirigentes opositores. Para Del Corro, ese fenómeno respondió al rechazo social frente a las políticas del oficialismo y a la necesidad de construir una oposición más activa.
En ese sentido, sostuvo que el desafío de la izquierda no pasaba solo por crecer electoralmente sino también por ampliar su presencia territorial y sindical. “Nosotros queremos los votos, pero también queremos el poder”, afirmó.
Por último, cuestionó la gestión de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires y denunció persecución contra vendedores ambulantes y familias desalojadas. Allí reclamó una reacción social más fuerte frente a las políticas oficiales y llamó a “una desobediencia civil mucho más fuerte contra este gobierno”.
