La interna libertaria sumó un nuevo capítulo: La Secretaría General de la Presidencia avanzó sobre áreas que orbitaban bajo la influencia de Santiago Caputo, colocó a un dirigente propio para monitorear los fondos reservados de la SIDE y profundizó el corrimiento del asesor presidencial de la mesa política que hoy controlan el karinismo, Manuel Adorni y los Menem
La disputa de poder dentro del oficialismo sumó un nuevo capítulo con un avance de Karina Milei sobre áreas que hasta ahora orbitaban bajo la influencia de Santiago Caputo. Después de ganar terreno en el Ministerio de Justicia, la secretaria General de la Presidencia logró ahora quedarse con una posición clave vinculada al control político de la SIDE.
Aunque formalmente el titular de la Secretaría de Inteligencia seguirá siendo Cristian Auguadra, contador cercano a la familia Caputo, el movimiento más relevante pasó por otro lado: el karinismo consiguió quedarse con la presidencia de la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, el ámbito parlamentario encargado de supervisar el manejo de fondos reservados y el funcionamiento de los organismos de inteligencia.
El elegido para ocupar ese lugar fue Sebastián Pareja, principal armador político de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires. La designación se concretó tras una reunión realizada en el Congreso y, según distintas fuentes oficiales, Santiago Caputo ya estaba al tanto desde hacía varias semanas de que ese movimiento iba a producirse.
La decisión provocó repercusiones inmediatas en el universo libertario digital. Sectores ligados a la disputa entre “virtuales” y “territoriales” lanzaron críticas contra Pareja y contra la propia hermana presidencial en redes sociales. Desde el entorno de Caputo, sin embargo, buscaron despegarse de esos ataques y minimizar la interna.
En la Casa Rosada aseguran que nadie quiere exponer públicamente el conflicto interno y atribuyen parte de las ofensivas virtuales a sectores “inorgánicos” que actúan por cuenta propia.
La tensión entre ambos espacios viene escalando desde hace meses. Dentro del entorno de Karina Milei existe una fuerte obsesión por monitorear los movimientos políticos y las reuniones que mantiene Santiago Caputo.
La semana pasada incluso se produjo un episodio que generó fuerte ruido interno: Casa Militar, que depende de Presidencia, instaló una cámara frente al despacho del asesor presidencial. La intención, según distintas versiones, era registrar ingresos, salidas y visitas vinculadas a Caputo.
Antes de esa medida ya se habían desplegado controles presenciales en la zona, aunque la colocación de la cámara representó un paso más en la desconfianza creciente dentro del oficialismo.
La situación tomó estado público después de que trascendiera en redes sociales y finalmente Karina Milei ordenó retirar el dispositivo apenas un día después de haber sido colocado.
La explicación que circuló desde Casa Militar sorprendió incluso dentro del propio Gobierno: argumentaron que la cámara había sido instalada “por error” en el piso equivocado.
Mientras tanto, el malestar interno sigue creciendo y en Balcarce 50 intentan evitar que el conflicto se filtre hacia afuera. Uno de los dirigentes que más cuestiona el impacto político de estas disputas es el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, preocupado por el desgaste que genera el ruido interno.
En ese contexto también llamó la atención la ausencia de Santiago Caputo en la última reunión de mesa política del oficialismo. Fue la primera vez que no participó desde que comenzó a asistir a esos encuentros.
La mesa política había sido diseñada originalmente por Karina Milei, junto a los Menem y Manuel Adorni, y con el tiempo incorporó al asesor presidencial.
Desde el entorno de Caputo explicaron que no asistió porque tenía “una reunión impostergable” ya agendada y señalaron que Adorni estaba al tanto de la situación.
Sin embargo, otras voces dentro del oficialismo sostienen que el asesor decidió directamente no participar. Según trascendió, incluso habría ironizado con la situación ante una persona de su confianza: “Que vaya Pareja”.
Cerca de Caputo aseguran que considera que esas reuniones ya no tienen incidencia sobre las áreas que hoy controla y que las decisiones políticas más importantes comenzaron a desplazarse hacia el círculo exclusivo de Karina Milei.
El fortalecimiento de la hermana presidencial después de las elecciones de octubre profundizó esa dinámica interna. Mientras el karinismo adjudica el triunfo a su armado territorial en todo el país, otros sectores sostienen que el respaldo internacional conseguido por Donald Trump a través de Toto Caputo y Santiago Caputo también fue determinante.
La discusión sobre quién capitaliza políticamente esa victoria sigue abierta dentro de un oficialismo atravesado por tensiones cada vez más visibles.
