El próximo jueves 5 de marzo, APDFA irá a elecciones nacionales en medio de una interna cargada de tensión. La Lista Gris, oficialista y encabezada por Adrián Silva, se enfrentará a la Lista Naranja – La Renovación, conducida por Leonardo Santa Cruz, quien busca disputar la secretaría general con un discurso centrado en el recambio gremial y la defensa de los puestos de trabajo.
Santa Cruz sostiene que la elección no es una discusión menor dentro del sindicato, sino un punto de inflexión.
“Se pone en juego la representación de los trabajadores y trabajadoras, se ponen en juego las fuentes laborales. Lo más importante para un sindicato es velar por la seguridad laboral de cada compañero”, afirmó.
Según el dirigente, el malestar en las bases se refleja en la caída de la afiliación. Denuncia que desde 2021 más de mil trabajadores se desafiliaron y que el sindicato pasó de superar los 3.000 afiliados en 2019 a rondar hoy los 1.800.
Para el candidato de la Lista Naranja, el recambio no es una cuestión etaria sino de proyecto político gremial.
“No es una cuestión de edad, es una cuestión de política gremial y de proyectos totalmente distintos. La forma de conducción actual quedó obsoleta y no representa a nadie.”
Santa Cruz destaca como antecedente su gestión en la línea Mitre, donde asegura haber incrementado la afiliación y desarrollado un centro de capacitación ferroviaria. Esa experiencia, afirma, es el modelo que pretende replicar a nivel nacional.
Denuncias y judicialización
Uno de los ejes centrales de la campaña es la disputa judicial. Santa Cruz denunció que la Lista Gris intentó impugnar a la Lista Naranja en su totalidad para impedirle competir y que actualmente existen cuestionamientos sobre el padrón electoral y la habilitación de algunos candidatos.
“Hoy estamos literalmente en manos de la justicia. Lo único que pedimos es una elección clara, limpia y democrática, con un padrón que corresponda y candidatos que estén habilitados como marca el estatuto.”
También aseguró que su espacio sufrió presiones políticas en las últimas semanas y advirtió sobre posibles irregularidades en el proceso electoral.
Un llamado a la unidad
Pese a las denuncias, el candidato intentó bajar el tono confrontativo y planteó que el objetivo final debe ser la defensa del empleo en un contexto nacional complejo.
“Acá no importa si gana Santa Cruz o gana Silva. Lo único que importa es el bienestar de los trabajadores y trabajadoras, que tengan la tranquilidad de que su fuente laboral está segura.”
El 5 de marzo, los afiliados de APDFA decidirán si continúan con la conducción actual o si apuestan por la renovación que propone la Lista Naranja, en una elección que ya tiene a la justicia como protagonista central.
