El alcalde se presentará en la Legislatura el próximo lunes desde las 10 de la mañana.
Luego de un inicio de gestión cuestionado, posteriormente marcado por la contundente derrota electoral en la Ciudad de Buenos Aires en manos de La Libertad Avanza, el Jefe de Gobierno cambió el rumbo y logró acallar las críticas. A base de políticas más cercanas a la extrema derecha, el alcalde busca diferenciarse del perfil que mostró en algún momento el ex jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.
En este contexto, Jorge Macri encara la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura porteña con el fin de sostener el perfil que viene construyendo desde la derrota electoral del 18 de mayo del año pasado. Este giro, hacia una gestión más radicalizada, se ve reflejada en la política de desalojos que promueve el Gobierno porteño desde sus redes sociales, así como también sucede con los trapitos y los vendedores ambulantes, perseguidos diariamente por las fuerzas de seguridad local.
Este giro en el timón no solo recibió buenas devoluciones, de una parte del electorado, sino que será el eje central de la campaña de Jorge Macri para revalidar su cargo en el 2027. Es por este motivo, que el próximo lunes 2 de marzo desde las 10 de la mañana, el alcalde abrirá las sesiones ordinarias en la legislatura con un discurso orientado a la seguridad y al endurecimiento de penas.
Hace dos semanas, el mandatario porteño pidió endurecer las penas tras los destrozos en el Congreso durante la sesión que terminó con la media sanción de la reforma laboral: “No son manifestantes, son delincuentes”, planteó en Radio Mitre.
A su vez, destacó la necesidad de modificar el régimen legal en CABA: “No puedo contestarle a un delincuente organizado con una multa. Necesito que eso sea considerado delito y que tenga pena de detención”, insistió. Ya hay un proyecto presentado en el Parlamento. “Hay dos formas de contravención en la ciudad que tienen que pasar a ser delito. Una es esta: romper los bienes públicos de manera intencional. Y la otra, los trapitos, porque el trapito extorsiona y eso es una extorsión y tiene que ser delito penal”, agregó.
Quizás los trapitos y el endurecimiento de penas a las contravenciones sean dos de los temas en los que insista cuando se pronuncie ante el cuerpo legislativo.
Otro de los puntos en los que el Jefe de Gobierno busca diferenciarse de su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta, tiene que ver con la urbanización de villas. “Las villas si se urbanizan tienen una continuidad con el barrio, se acoplan al entorno. Acá están bien definidos los límites, eso no es urbanización, por eso fracasaron.»
«Desarrollo social tiene una mirada integral sobre toda la ciudad y también sobre las villas, los servicios, la seguridad, las oportunidades. Hoy se está regulando la construcción, porque además que siguen creciendo son un riesgo edilicio. Trabajar sobre el orden y la seguridad del lugar también es parte de la política social, no solo es asistencialismo”, le expresaron funcionarios del GCBA a Infobae.
La postura del ex intendente de Vicente López no solo busca reforzar su discurso alineado con el Gobierno nacional, sino que también funcionará como inicio de la campaña en la que buscará revalidar su gestión de cara al 2027. También se espera que dispute parte de los votos que hoy tiene La Libertad Avanza, quizás, el mayor aspirante a quedarse con la Ciudad.
