Este viernes en la secretaría de Transporte de la Nación, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) firmó el acuerdo paritario las empresas de transporte y finalmente se descartó la posibilidad de llevar adelante una medida de fuerza en la próxima semana. Luego de la negociación fallida de la semana pasada, el gremio que lidera Roberto Fernández cerró un aumento del 4% y se percibirá en tres tramos que no superarán el 2% mensual, tal como pretende el oficialismo.
La decisión para los choferes de colectivos se cobrará en tres tramos y que será incorporado al sueldo básico, tras las amenazas de un paro de colectivos en el AMBA. Ahora, debe ser homologado por la Secretaría de Trabajo. El acuerdo de recomposición será de 1,4% en enero, 1,3% en febrero y 1,3% en marzo. De esta manera, a partir del mes de abril, los choferes tendrán un sueldo básico de $1.574.000.
Adicionalmente, se preverían sumas fijas no remunerativas de $100.000 para enero y febrero, y de $120.000 para marzo.
A pesar de las versiones trascendidas, Mundo Gremial reveló una declaración de su secretario de prensa, Mario Calegari, quien indicó que «A esta hora no hay nada firmado».
Las conversaciones se desarrollan en la Secretaría de Trabajo, donde este viernes se llevó a cabo una audiencia presencial de carácter conciliatorio. El encuentro se inscribe en un contexto de creciente tensión: la reunión virtual del martes 27 de enero concluyó sin acuerdo, tras el rechazo por parte de la UTA a propuestas previas —incluido un incremento del 1% que el gremio calificó de insuficiente y «burla»—.
2026, un año marcado por la renovación de autoridades en UTA
Roberto Fernández afronta un 2026 decisivo en el que deberá renovar su mandato al frente de la UTA, en un clima marcado por la alta tensión en las negociaciones paritarias y la amenaza constante de medidas de fuerza. Su liderazgo se ve desafiado nuevamente por Miguel Bustinduy, referente de la Agrupación Juan Manuel Palacios, quien cuenta con el respaldo de Hugo Moyano.
Esta rivalidad se profundizó tras las últimas elecciones, donde, a pesar de la victoria nacional de Fernández, la lista de Bustinduy logró imponerse en seccionales clave como Mar del Plata, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero y Jujuy, consolidando un fuerte poder territorial opositor.
Bustinduy mantiene un discurso combativo centrado en el desgaste de la actual conducción. El dirigente opositor acusa directamente a Fernández de ser «funcional a las empresas» y de negociar paritarias a la baja que no cubren las necesidades de los trabajadores del sector.