La Libertad Avanza parte de un bloque propio de 21 senadores y necesita sumar apoyos hasta alcanzar los 37 votos que garantizan la mayoría. Sin embargo, el oficialismo sabe que la relación entre los legisladores y los gobernadores no siempre es directa ni automática, y que las lealtades provinciales no se traducen necesariamente en alineamientos uniformes dentro del recinto
Con la reforma laboral como uno de los proyectos clave del verano, el Gobierno concentra sus esfuerzos en el Senado y apuesta a la intermediación de los gobernadores para reunir los votos necesarios. La meta es alcanzar los 37 apoyos para la aprobación y, según los cálculos oficiales, el punto de partida es una base potencial de 44 senadores, con la única exclusión del interbloque peronista. Sin embargo, el peso político de los mandatarios provinciales no siempre se traduce de manera automática en disciplina legislativa.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y busca ampliar ese número a través de acuerdos con las provincias. En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, activó una ronda de contactos con gobernadores de distintos signos políticos para que sean ellos quienes les “bajen línea” a sus representantes en la Cámara alta. Aun así, cada distrito presenta dinámicas internas particulares que complejizan el escenario.
PRO y UCR
En el PRO quedaron apenas tres senadores. Solo la chubutense Andrea Marcela Cristina comparte espacio político con su gobernador, Ignacio Torres, a quien reemplazó cuando asumió al frente de la provincia. Aunque mantiene cercanía con el mandatario, la legisladora que se considera “propia” de Torres es Edith Terenzi, integrante del monobloque Despierta Chubut, quien no acompañó al PRO en la última alianza con La Libertad Avanza y se alineó con Provincias Unidas.
Durante el debate en comisión, Terenzi reclamó modificaciones y expresó objeciones por la posible merma de recursos para las provincias como consecuencia de los cambios en Ganancias y su impacto en la coparticipación, un punto sensible para varios gobernadores.
En la UCR, de los diez senadores, cinco responden directamente a sus mandatarios. Los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez se alinean con Alfredo Cornejo, mientras que la chaqueña Silvana Schneider sigue a Leandro Zdero. Ambos gobernadores fueron aliados electorales de LLA.
En Corrientes, Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela coordinan posiciones con el gobernador Juan Pablo Valdés, quien afirmó que no definirá postura hasta reunirse con sus legisladores para analizar el proyecto.
Distinto es el caso de los radicales santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto. Si bien el gobernador Maximiliano Pullaro pertenece al mismo espacio político, no los considera “suyos”. De hecho, ambos votaron a favor del Presupuesto cuando el mandatario había ordenado la abstención.
Bancadas federales
Los misioneros que responden al gobernador Hugo Passalacqua y al líder provincial Carlos Rovira suman dos bancas en el Frente Renovador de la Concordia y actúan como aliados del oficialismo.
La bancada “Por Santa Cruz” también cuenta con dos senadores. Aunque pertenecen al mismo signo político que el gobernador Claudio Vidal, sostienen que no le responden directamente y reclaman negociar en forma individual, sin adelantar su posición.
En Provincias Unidas conviven la cordobesa Alejandra Vigo, alineada con Martín Llaryora, y el correntino Carlos “Camau” Espínola.
Los monobloques de Beatriz Avila (Tucumán), Julieta Corroza (Neuquén) y Flavia Royón (Salta) funcionan en sintonía con los gobernadores Osvaldo Jaldo, Rolando Figueroa y Gustavo Sáenz, respectivamente, todos ellos en negociación abierta con la Casa Rosada.
Peronistas no K
Dentro del interbloque peronista, el oficialismo mantiene diálogo con Convicción Federal, espacio que agrupa a senadores de Catamarca, Tucumán, Jujuy, La Rioja y San Luis, distanciados de la conducción kirchnerista.
Conscientes de que las definiciones llegarán cerca de la votación, acordaron tomarse vacaciones en estas semanas y retomar la actividad a partir del lunes 26, cuando regresarán al Senado para avanzar en un punteo detallado. En ese bloque no siempre hay unanimidad y se da la particularidad de que, por ejemplo, la jujeña Carolina Moisés mantiene vínculos políticos con el gobernador salteño Sáenz.
La ministra Patricia Bullrich, responsable del diálogo con los senadores, también se tomará vacaciones esta semana. Mientras tanto, dejó en funcionamiento una mesa técnica donde asesores de las distintas bancadas intercambian con su colaboradora Josefina Tajes sobre aspectos específicos del proyecto. Desde el 26, Bullrich retomará la actividad plena en su despacho para encabezar la negociación política final.
