La Justicia retomó este martes el trámite del juicio por la muerte de Diego Maradona, con definiciones sobre testigos y pruebas, y el rechazo a los planteos de nulidad presentados por las defensas.
Una nueva audiencia vinculado a la investigación por la muerte de Diego Armando Maradona volvió a reunir este martes a fiscales, querellantes y defensores en los Tribunales de San Isidro. Hay definiciones sobre testigos y pruebas del nuevo juicio que iniciará el 17 de marzo de 2026 luego del escándalo del documental que tuvo como protagonista a la exjueza, Julieta Makintach.
El encuentro comenzó pasadas las 10.30 en la sede judicial sobre la calle de Ituzaingó 340, lugar en el que se definieron cuestiones vinculadas a testigos y acuerdos probatorios de cara al juicio. La cita había sido retrasada: originalmente estaba prevista para el 12 de noviembre, pero debió aplazarse por incompatibilidades en las agendas de los abogados.
Desde las 9, familiares y representantes legales empezaron a llegar al edificio judicial. La primera de la familia en presentarse fue Jana Maradona, quien aguardó en un café cercano hasta ser convocada a la sala junto a sus letrados, Gustavo Pascual y Félix Linfante. Luego llegaron Dalma y Giannina Maradona, que ingresaron cerca de las 11.

Los abogados de distintos imputados reclamaron tanto la nulidad de la convocatoria como del proceso completo. Entre quienes hicieron los pedidos se destacaron Francisco Oneto, representante del neurocirujano Leopoldo Luque; Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov; y Nicolás D’Álbora, abogado de Nancy Forlini, una de las acusadas que sí estuvo presente, al igual que Mariano Perroni, jefe de enfermeros. También siguen imputados por homicidio simple con dolo eventual el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna y el enfermero Ricardo Almirón.
Los magistrados del TOC N° 7 de San Isidro, compuesto por Alberto Ortolani, Pablo Rolón y Alberto Gaig, rechazaron las objeciones y dispusieron continuar con la planificación del juicio. En ese marco, el fiscal Patricio Ferrari, acompañado por Cosme Iribarren, informó que bajará drásticamente su nómina de testigos: pasará de 178 a 90, aunque deberá coordinar con las defensas para reducir nombres repetidos.
El abogado querellante Fernando Burlando, que representa a Dalma y Giannina, anunció la incorporación de ocho testigos adicionales, entre ellos cinco médicos de la clínica Ipensa donde Maradona estuvo internado en octubre de 2020, dos dirigentes de Gimnasia y Esgrima La Plata –Salvador Ferrer y Rubén Ariel Pellegrino-, y Gabriel Buono, asistente del exfutbolista.
Por su parte, Félix Linfante, abogado de Jana Maradona, coincidió en la reducción propuesta por la fiscalía, aunque mantuvo sus dos testigos particulares: Claudio Bellocopit y Nelson Castro. También el defensor de Luque planteó sumar los testimonios de 11 cardiólogos que atendieron a Maradona en distintos períodos y que hablarán sobre la condición cardíaca del Diez en los años previos a su fallecimiento.
En lo relativo a las pruebas, la fiscalía mantuvo la mayor parte de los elementos previstos, pero desistió de realizar una inspección ocular en la vivienda de Tigre donde murió Maradona. Burlando solicitó recrear la maqueta de esa casa -utilizada en el juicio anterior-. Además, Mischanchuk pidió incorporar un informe forense adicional, punto en el que las partes manifestaron su acuerdo.
Antes de cerrar, el presidente del tribunal, Alberto Gaig, anunció los días y horarios del debate oral que se realizará en 2026: «La decisión del tribunal es que el juicio se realice los días martes, miércoles y jueves entre las 10 y las 17 horas», expresó el magistrado.
