En medio de los idas y vueltas con el Gabinete tras la exitosa elección, el ex mandatario no quiere solo milanesas.
Javier Milei y Mauricio Macri volverán a verse las caras el viernes en Olivos. Se reunieron por última vez en el momento más crítico de la campaña, tres días antes de que José Luis Espert tuviera que bajarse.
Ninguno de los dos imaginaba entonces un resultado tan bueno para LLA. Aquella vez, en su segunda reunión en 5 días, Macri le reiteró a Milei que su apoyo en el Congreso sería insuficiente y que necesitaba restablecer puentes con los gobernadores y sancionar un Presupuesto, dos ideas con las que el actual mandatario coincidió.
El líder del PRO le pidió al jefe de Estado que esta vez volviera a estar presente Karina Milei, a quien reconoce como la dirigente más poderosa del gabinete. El ex presidente le dice a los propios que, aunque ve golpeado a Santiago Caputo, uno de sus principales detractores, tampoco imagina que se le abran ahora las puertas del Gobierno a los funcionarios que él recomendó.
En esta oportunidad, Macri no quiere quedarse solo con almorzar unas milanesas: pedirá sostener la participación prometida en el Gabinete Nacional a pesar de la victoria de La Libertad Avanza.
La reunión fue acordada el lunes en una llamada y se realizará un día después de que Milei reciba a los Gobernadores en Casa Rosada.
