El Senado frenó el pedido de endeudamiento impulsado por el Ejecutivo. La negociación quedó atada a los reclamos por cargos en el Banco Provincia y en la Suprema Corte.
El Senado bonaerense celebró este jueves una sesión impulsada por el gobernador Axel Kicillof, que buscaba la aprobación de un pedido de endeudamiento por hasta USD 1.045 millones. Sin embargo, no se alcanzó la mayoría de dos tercios necesaria para habilitar el tratamiento del expediente, por lo que el Ejecutivo deberá abrir una negociación más amplia frente a las demandas tanto de la oposición como de sectores del propio peronismo.
El bloque de Unión por la Patria estaba dispuesto a presentarse en el recinto, aunque varios de sus integrantes coincidieron con legisladores opositores en condicionar el aval al endeudamiento a una discusión más amplia. En concreto, reclamaron abordar la designación de cargos en organismos provinciales que, por “tradición”, suelen estar en manos de la oposición como parte de los acuerdos políticos.
Durante la reunión de labor parlamentaria del mediodía, los jefes de bloque remarcaron que el Ejecutivo debía encarar un paquete de negociaciones más amplio que no se limite a la autorización de deuda enviada en mayo a la Cámara alta. Según trascendió, a esa postura se sumaron no solo los opositores sino también legisladores de Unión por la Patria, principalmente los alineados con Cristina Kirchner.
En los últimos días, la vicegobernadora Verónica Magario trasladó estas demandas a Kicillof. El lunes, el mandatario minimizó esos planteos al afirmar que “la oposición puede desear lo que desee y se puede escuchar lo que pronuncie”, dando a entender que no cedería ante esas condiciones, aunque en los hechos la presión proviene también de sectores cristinistas dentro del peronismo.
Además del endeudamiento, tanto la UCR como el PRO pusieron sobre la mesa otros reclamos: avanzar con las designaciones en la Suprema Corte de Justicia —que tiene cuatro de sus siete lugares vacantes—, modificar la composición del directorio del Banco Provincia y acelerar el envío del proyecto de Presupuesto 2026.
Para habilitar la votación en el Senado, el oficialismo necesita sumar diez adhesiones a sus 21 votos propios. La misma lógica se repite en la Cámara de Diputados, donde tampoco están garantizados los dos tercios requeridos. Esa falta de consensos fue la que trabó el debate del proyecto este jueves.
En medio de las negociaciones, el presidente del bloque UCR Cambio Federal, Diego Garciarena, sostuvo que “el debate presupuestario y la necesidad de endeudamiento deberían darse conjuntamente con el proyecto de Ley Fiscal para el año 2026, para dar claridad a los contribuyentes, sin sorpresas ni impuestazos que terminen afectando a la producción y al trabajo”. También reclamó que “es imprescindible establecer un fondo de libre disponibilidad para los 135 municipios, distribuibles por CUD y que tenga un monto determinado, actualizable y con plazos de desembolso concretos para brindar previsibilidad a los gobiernos comunales en la implementación de las políticas que demandan sus vecinos”.
El expediente que se intentó aprobar ya contaba con dictamen favorable de la comisión de Presupuesto e Impuesto. Además de habilitar nueva deuda, prevé la creación de un fondo para los municipios. La controversia radica en su forma de distribución: el Ejecutivo propone destinar el 8% del endeudamiento al Fondo de Fortalecimiento de Inversión Municipal, mientras que los intendentes reclaman un monto fijo, independiente del crédito a tomar.
Desde el Ejecutivo justifican el pedido señalando que servirá para afrontar pagos originados durante la gestión de María Eugenia Vidal. El mes pasado, el Ministerio de Economía bonaerense informó que se alcanzó un acuerdo con bonistas con fallos favorables en las cortes de Nueva York, replicando los términos de la reestructuración de 2021 y sumando desistimientos de demandas iniciadas en Alemania. Con ello se puso fin a los litigios pendientes vinculados a esos títulos.
El proyecto también establece que el endeudamiento será utilizado “para financiar parte del plan de obras de infraestructura provincial, ante el recorte unilateral de transferencias nacionales, como la suspensión total del gobierno nacional de obras de infraestructura que le correspondería realizar en territorio provincial”.
Con este panorama, la estrategia oficial es continuar las negociaciones en busca de los votos necesarios para convocar a una nueva sesión la semana próxima y avanzar de manera “en espejo” con la Cámara de Diputados.
Un senador opositor resumió el escenario al señalar: “A partir de ahora se abre una verdadera negociación. Veremos qué está dispuesto a hacer el Ejecutivo. Nosotros lo vamos a acompañar si se nos tiene en cuenta”.
En paralelo, la interna del peronismo y el clima electoral también atraviesan la discusión. El miércoles, Kicillof visitó el domicilio de Cristina Kirchner en San José 1111, donde conversaron sobre asuntos “nacionales e internacionales” y coincidieron en “sumar fuerzas” de cara a las elecciones del 26 de octubre. El encuentro no dejó registros fotográficos, pero en la oposición interpretan que el gobernador buscó una señal de autonomía política al insistir con el endeudamiento, apoyado en la victoria electoral del 7 de septiembre que lo colocó entre los principales ganadores. Pese a esa fortaleza, el conflicto con la Legislatura permanece abierto.
