Todavía golpeado por la dura derrota en la provincia de Buenos Aires, que dejó al descubierto las tensiones entre Karina Milei y Santiago Caputo, el presidente Javier Milei intenta disimular la interna en la cima del poder con un nuevo esquema de conducción política. La mesa chica ya no estará integrada por tres, sino por siete figuras. Sin embargo, hay dos ausencias que resaltan.
El mandatario resolvió armar una “mesa política nacional” y además impulsar “una mesa de diálogo federal con los gobernadores”, con el objetivo de reacomodarse rumbo a los comicios del 26 de octubre. El anuncio estuvo a cargo del vocero presidencial, Manuel Adorni.
En sus redes, Adorni publicó: “El Presidente tomó la decisión de conformar una mesa política nacional. La misma será presidida por él y estará conformada por: Karina Milei, Guillermo Francos, Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Martín Menem y yo. El Presidente de la Nación también instruyó al Jefe de Gabinete de Ministros a convocar a una mesa de diálogo federal con los gobernadores”.
Y agregó: “Asimismo, la mesa política de la Provincia de Buenos Aires se ampliará en virtud de la representatividad de quienes conforman el espacio provincial”.
La caída por 13,57 puntos porcentuales frente a Axel Kicillof —acentuada en la Primera y Tercera sección electoral, donde la diferencia alcanzó los 35 puntos— encendió la interna en la Casa Rosada. Allí las responsabilidades recayeron sobre la secretaria general de la Presidencia y sobre Sebastián Pareja, su referente en el distrito bonaerense.
El ascenso de Pareja, armador y candidato a diputado, parecía consolidarse como los ojos y oídos de la hermana del Presidente en el Congreso. Pero el revés electoral lo dejó fuera de la jugada: aunque responde directamente a Karina Milei, no tendrá lugar en esta nueva mesa ampliada que hasta hace poco se sostenía con apenas tres integrantes.
Otro excluido es Lule Menem, a quien Milei había confiado el diseño de la estrategia electoral en las provincias. El escándalo por coimas, que también rozó a Karina Milei, terminó por desplazarlo. Su primo, Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, sí formará parte de la estructura que el oficialismo espera utilizar como vía de renovación.
Las repercusiones no tardaron en llegar. Desde la oposición, el diputado de Encuentro Federal, Esteban Paulón, aseguró que Milei “simula cambios”, pero que el problema “es que se encuentra con un límite”, en referencia a la presencia ineludible de Karina Milei: “Imposible prescindir de quien es indivisible de él, El Jefe. Lo demás sarasa: mesa de gobernadores (¿otro ‘pacto de mayo’?) y volver a centrar en la ‘política’ y no en el plan económico el problema. Sin rumbo el Javo”, lanzó el legislador en sus redes sociales.
Desde el plano sindical, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, también cuestionó la iniciativa tras la derrota en territorio bonaerense. A su entender, resulta “inaceptable que esta sea la respuesta”.
“Tienen que aceptar la derrota y cambiar el rumbo económico. Con una Mesa Política no van a hacer que los trabajadores y jubilados lleguen a fin de mes”, advirtió el dirigente gremial.
