Justicia Electoral reasignó los lugares de votación para septiembre con un nuevo sistema basado en inteligencia artificial. La medida generó críticas en sectores del oficialismo por las distancias impuestas y la falta de información previa.
La Justicia Nacional Electoral introdujo cambios significativos en el padrón bonaerense para las elecciones del 7 de septiembre. La decisión incluyó una reasignación masiva de los establecimientos de votación y afectó a millones de personas habilitadas para sufragar en la provincia. Según confirmaron fuentes oficiales, el nuevo esquema se apoyó en herramientas de inteligencia artificial, aunque dirigentes del peronismo bonaerense advirtieron que la distancia entre los domicilios y las escuelas ahora es mayor en muchos casos.
Las modificaciones se conocieron tras la publicación anticipada del padrón definitivo, que originalmente iba a salir el 8 de agosto pero se difundió el 28 de julio. Desde el Gobierno bonaerense aseguraron que el objetivo fue acercar las urnas a los votantes. Sin embargo, varios referentes del oficialismo señalaron lo contrario. María Teresa García, senadora provincial, sostuvo que “la Constitución y toda la legislación electoral apunta a facilitarle el voto al ciudadano. De este modo parece que es todo lo contrario”.
Según informó Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia, el proceso de reasignación se realizó “con menos del 5% de las escuelas modificadas, pero sí con una redistribución amplia de votantes dentro de los circuitos”. Bianco explicó que el sistema intentó optimizar el reparto de electores, aunque reconoció que puede haber generado confusión. En ese sentido, destacó que los intendentes y los equipos de campaña ya están “trabajando en el territorio” para evitar problemas el día de la elección.
García cuestionó el procedimiento y lamentó que los partidos políticos no hubieran sido notificados antes. “No hemos tenido conocimiento como fuerza política, hasta la semana pasada que nos enteramos”, advirtió. También describió el impacto concreto en muchos votantes: “Algunas personas que votaban cerca de su casa fueron asignadas ahora a instituciones a varios kilómetros de distancia”.
La polémica se acentuó especialmente en la tercera sección electoral, donde se concentra uno de los mayores padrones del país. “Han cambiado a todas las personas de la escuela donde tradicionalmente iban a votar. El 7 de septiembre y el 26 de octubre se van a encontrar con nuevas escuelas. Ese cambio se profundizó en la tercera sección electoral”, afirmó Verónica Magario, actual vicegobernadora y primera candidata a diputada por Fuerza Patria en esa región.
Desde la Junta Electoral de la provincia habilitaron un sitio web para consultar los datos actualizados. Los ciudadanos pueden ingresar a padron.gba.gob.ar, colocar su número de documento, el sexo y un código de verificación, para conocer la escuela, mesa y número de orden asignados.
La provincia de Buenos Aires cuenta con más de 14 millones de electores habilitados. El 7 de septiembre se renovarán cargos provinciales como senadores y diputados, junto con concejales municipales y consejeros escolares. En total se dispondrán unas 42 mil mesas para ciudadanos argentinos y cerca de 2.500 para electores extranjeros.
García insistió en que el problema afecta tanto a las elecciones provinciales como a las nacionales. “No hay una explicación correcta”, declaró, al referirse al proceso de reorganización aprobado en conjunto por el Gobierno bonaerense y el juzgado federal con competencia electoral, a cargo de Alejo Ramos Padilla. “Lo grave de esto es que no fueron advertidas las fuerzas políticas de estos cambios. Hoy nos encontramos en un berenjenal”, sentenció.
Pese a las críticas, las autoridades provinciales remarcaron que la campaña de difusión ya está en marcha. También insistieron en que el sistema adoptado con inteligencia artificial tuvo como finalidad mejorar la logística electoral. Bianco subrayó que “nadie se equivoque el día que tiene que ir a votar” es ahora la principal prioridad.
El rediseño del padrón dejó en evidencia un contraste entre la intención tecnológica y la experiencia concreta de los votantes. La disputa sobre la forma y el momento de los cambios generó un nuevo foco de tensión entre la justicia electoral, el Gobierno provincial y los distintos actores políticos que competirán en septiembre.
