Javier Milei observa con cautela el avance de iniciativas legislativas y se prepara para rechazar, mediante veto, cualquier proyecto que ponga en riesgo —según su interpretación— el equilibrio fiscal. En la Casa Rosada proyectan que ese escenario podría materializarse en septiembre. Apuestan a que volverán a surgir «87 héroes», y, en caso contrario, ya contemplan una estrategia alternativa
El oficialismo mantiene la calma y asegura que aún hay margen para entablar negociaciones con los gobernadores. Sin embargo, en la Casa Rosada ya manejan una alternativa en caso de que el presidente Javier Milei vuelva a enfrentar embates desde el Congreso. Según evalúan en el entorno presidencial, ese escenario podría concretarse en septiembre. Aun así, se muestran optimistas con la posibilidad de que aparezcan «nuevos 87 héroes». De no ser así, ya está previsto un plan B. Mientras tanto, el mandatario observa con atención los próximos movimientos legislativos que podrían afectar el tan celebrado superávit fiscal.
«Estamos con tiempo. Primero tienen que salir todos los proyectos. Después hay receso. Y luego de los vetos presidenciales nos podríamos sentar a negociar con los gobernadores. Falta mucho», respondió un funcionario del Gobierno ante la consulta.
En el Ejecutivo consideran que todavía existe la posibilidad de realizar una propuesta alternativa a los gobernadores, quienes promueven iniciativas que involucran el Impuesto a los Combustibles, los ATN (Aportes del Tesoro Nacional) y otras herramientas de redistribución que están siendo analizadas por diputados y senadores.
Esta semana podría ser decisiva para una serie de temas sensibles, como los aumentos a jubilados, la emergencia en discapacidad y cuestiones vinculadas a pediatría y al funcionamiento de hospitales como el Garrahan.
En el Gobierno dan por hecho que las tratativas ya se encuentran agotadas y que los proyectos impulsados con respaldo de los gobernadores contarán con mayoría para ser aprobados. De hecho, los jefes provinciales todavía esperan una respuesta formal por parte de la Casa Rosada respecto a las propuestas que apuntan a fortalecer el financiamiento en sus distritos.
El entorno de Milei opta por no precipitarse y continuar observando. En ese clima de espera, el Presidente encabezará este martes a la medianoche un acto en Tucumán por el 9 de Julio, como lo hizo el año anterior. Sin embargo, se espera escasa presencia de mandatarios provinciales. Hasta ahora, solo confirmaron su asistencia Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca). Desde el Ejecutivo ya anticiparon que no habrá reuniones políticas durante el evento.
En Balcarce 50 se esperanzan con la posibilidad de que, al igual que en otras votaciones clave, emerjan «otros 87 nuevos héroes». No obstante, también se avanza en un plan alternativo.
Ese plan contempla llevar a la Justicia las leyes que eventualmente apruebe el Congreso y que Milei no logre bloquear con sus vetos. La jugada apunta a contrarrestar un eventual fracaso en la búsqueda del tercio de Diputados necesario para rechazar las normas aprobadas por el Parlamento.
Una señal en esa dirección llegó desde el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, quien ayer compartió una nota de opinión donde denunció: «En las últimas sesiones legislativas, ha cobrado notoriedad el uso de las llamadas ‘mociones de emplazamiento’ por parte de distintos bloques parlamentarios. Estos recursos vienen siendo una herramienta de uso político opositor. Esta práctica parlamentaria arbitraria daña el funcionamiento interno del Congreso y marca un alejamiento del reglamento que la propia Institución dictaminó para sí».
En el cierre del texto, Menem advirtió: «Nos defenderemos —con la Constitución, la ley y el reglamento en la mano— de todo aquello que atente contra la estabilidad institucional y la libertad con la que la gran mayoría de los argentinos ha decidido transitar este camino de transformación».
