El ministro de Gobierno de Axel Kicillof planteó tres posibles escenarios para el futuro del espacio. «Si vamos separados, ese es el peor escenario, pero no descarto que pueda suceder», dijo. Además, pidió alineamiento total con el gobernador.
En un plenario que convocó a más de 500 dirigentes, Santa Clara del Mar fue sede del encuentro de la Quinta Sección Electoral del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio que impulsa el gobernador, Axel Kicillof, junto a 44 intendentes bonaerenses. La jornada sirvió como escenario para discutir una agenda común y articular «estrategias» de campaña de cara las elecciones del 7 de septiembre.
El punto más tenso de la jornada llegó con el encendido discurso de Carlos Bianco, mano derecha de Kicillof y actual ministro de Gobierno bonaerense. Sus declaraciones encendieron nuevamente las tensiones internas del peronismo provincial luego de algunos gestos de acercamiento. «La primera condición para la unidad es ‘todo el día los tengo aplaudiéndome, y si me equivoco, me salen a bancar, no a matar’”, lanzó, en un mensaje que pareció apuntar a los sectores reticentes a encolumnarse tras la figura del gobernador.
Bianco no descartó ninguna posibilidad para el futuro inmediato del movimiento y puso sobre la mesa tres escenarios posibles: «El escenario uno es trabajar una unidad de conjunto, no solo para hacer las listas, y el 8 de diciembre ya te están tirando con roscazos. El segundo escenario -y puede que no pase, porque otros sectores pueden no estar de acuerdo- es hacer listas conjuntas, que terminemos cerrando con determinadas proporciones».

En tono de advertencia, el funcionario fue más allá y detalló el tercer y más temido camino: «La tercera opción, la peor, es ir separados, porque el objetivo político ya no será ganar, sino sacar el mayor porcentaje posible, con el peronismo dividido, y le vamos a dejar servida la pelota a Milei para que avance con la motosierra. Ese es el peor escenario, pero no descarto que pueda suceder».
Durante su intervención, Bianco insistió en que cualquier intento de construcción colectiva debe girar en torno al liderazgo del actual mandatario provincial. «La unidad política significa que todo el sector milite las políticas públicas y defienda a Axel», señaló, y agregó: «Nosotros priorizamos la unidad para que Milei no avance y quien tiene que construir este proceso es el gobernador».
Como ejemplo de disciplina interna, recordó un episodio durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner: «Cuando Cristina Kirchner mandaba un proyecto al Congreso, probablemente (el senador Miguel) Pichetto no estaba de acuerdo en nada de lo que mandaba ella. Sabiendo cómo piensa, en el matrimonio igualitario no estaba de acuerdo ¿y qué hizo? Votó sin chistar. Disciplina partidaria se llama. La unidad requiere disciplina partidaria, como mínimo».
Las declaraciones de Bianco marcaron un claro contraste con los esfuerzos de otros sectores del peronismo que, en las últimas semanas, habían trabajado para reducir tensiones con el MDF que responde directamente a Kicillof. La palabra del funcionario, lejos de aquietar las aguas, volvió a endurecer el mensaje hacia dentro.
En ese sentido, remarcó: «Esas ‘cositas’ pide el gobernador para ir a la unidad». Y aseguró que el espacio deberá estar preparado ante cualquier desenlace. «Necesitamos seguir dándole músculo político al gobernador y seguir fortaleciendo al Movimiento Derecho al Futuro», afirmó Bianco.
Finalmente, dejó clara la hoja de ruta: «En las próximas reuniones que habrá los próximos días, buscaremos la unidad y, como segunda instancia, tener listas conjuntas. Y si no se puede, tendremos que salir a la cancha nosotros».
El plenario cerró con consensos en torno a la necesidad de fomentar la producción local, promover la inclusión social y definir una estrategia regional frente a un contexto económico adverso. Pero el tono dominante fue político y quedó claro que, dentro del peronismo bonaerense, el debate por el liderazgo y el futuro inmediato está lejos de saldarse.
El evento contó con la participación de intendentes, exintendentes, funcionarios provinciales, gremios, organizaciones sociales y militancia de 27 municipios del interior bonaerense. Entre los presentes estuvieron los ministros Carlos “Carli” Bianco y Javier Rodríguez, el jefe comunal local Walter Wischnivetzky, y los intendentes Carlos Rocha (General Guido), Juan Manuel Álvarez (General Paz), Gustavo Barrera (Villa Gesell) y Héctor Olivera (Tordillo), además de los exjefes comunales Gustavo Pulti y Jorge Paredi.
