Los dirigentes del peronismo no alineado con el kirchnerismo ratificaron su decisión de continuar por fuera del Partido Justicialista y las especulaciones sobre una posible articulación con Axel Kicillof perdieron fuerza.
Los dirigentes del peronismo no alineado con el kirchnerismo ratificaron su decisión de continuar por fuera del Partido Justicialista, pese a los movimientos de sectores que regresaron al partido tras el fallo judicial contra Cristina Fernández de Kirchner. Este espacio, integrado por intendentes, exintendentes y legisladores del conurbano bonaerense, descartó cualquier acercamiento y sigue adelante con el armado de listas propias para competir en la provincia de Buenos Aires.
La postura fue reafirmada por el grupo que integran Fernando Gray (Esteban Echeverría), Julio Zamora (Tigre), Juan Zabaleta (Hurlingham) y Joaquín de la Torre (San Miguel), entre otros. Estos referentes mantuvieron encuentros recientes donde evaluaron el nuevo escenario político, pero no consideraron necesario modificar la estrategia. La distancia con el PJ tradicional y con los espacios liderados por el kirchnerismo se mantuvo sin cambios.
“No fuimos convocados y tampoco teníamos pensado acudir a una convocatoria para seguir discutiendo en los mismos términos”, expresaron desde el espacio que promueve una alternativa electoral con referentes como Facundo Manes y Juan Schiaretti. La confluencia entre radicales y peronistas disidentes sigue en marcha, con epicentro en el conurbano norte.
Durante los últimos días, distintas figuras que habían tomado distancia del PJ decidieron volver a participar de su vida interna. En ese marco, se produjo el regreso de Alejandro Rodríguez, exdiputado y referente del Peronismo Federal, quien anunció su reincorporación al partido. Rodríguez justificó su decisión en el contexto de la condena a CFK. «Todos saben que nosotros no somos kirchneristas, que hemos tenido diferencias y que desde este sector del Peronismo Federal siempre las hemos expresado públicamente. Pero es importante que hoy quede algo bien claro: si hay proscripción, se rompe la democracia», declaró. Y agregó: «En la provincia de Buenos Aires no hay tres opciones. Hay sólo dos: se está con la alianza nefasta entre Milei y Macri, armada para que solamente sean felices los ricos, o se está con el peronismo, en un gran frente».
Sin embargo, los referentes de la tercera vía consideraron que el fallo judicial no modificó en nada el escenario político. Cerca de uno de los intendentes más activos del espacio, ironizaron sobre la situación: “¿Qué va a cambiar? ¿Que ahora en vez de decidir todo en el Patria entre cuatro o cinco van a decidir todo en San José y Humberto Primo?”.
Las especulaciones sobre una posible articulación con Axel Kicillof perdieron fuerza. Algunos integrantes del espacio habían apostado a una ruptura del gobernador con el kirchnerismo, pero esa expectativa ya no forma parte de los planes. En cambio, la prioridad pasa por fortalecer una propuesta electoral propia en el territorio bonaerense.
El objetivo inmediato es llegar con una lista competitiva a las elecciones del 7 de septiembre. En ese camino, buscan consolidar una coalición con Schiaretti y Manes como figuras nacionales. Ambos ya mantuvieron encuentros reservados para avanzar en una estrategia común. Los peronistas no kirchneristas del conurbano confían en que esa sociedad política puede convertirse en una alternativa real frente a la polarización entre el oficialismo y el macrismo libertario.
