El magnate, que se alejó del puesto especial que tenía desde la asunción del presidente estadounidense, fue duro cuando criticó el proyecto de ley y sorprendió a funcionarios de la Casa Blanca. Hace unos días, en la despedida en el Despacho Oval con Trump, dijo que seguirá siendo su «amigo y asesor».
La relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el magnate de Tesla, Elon Musk, parece estar en un mal momento: el empresario, que se alejó del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), el ala del Gobierno para recortar los gastos de la administración federal y que dirigió hasta hace unos días, se opuso al proyecto de ley presupuestario del presidente y dijo que es una «abominación repugnante».
A finales de mayo, el multimillonario, que tiene una relación muy cercana con el presidente, Javier Milei, había anunciado el fin de su periodo al frente del grupo de trabajo de reducción del gasto gubernamental del presidente Trump, que lo había designado como «empleado especial del gobierno», lo que le permite trabajar en un puesto gubernamental durante 130 días al año.
En una conferencia de prensa en el Despacho Oval, la oficina del presidente en la Casa Blanca, el dueño de Space X anunció que dejaba su trabajo temporal como encargado de recortar el gasto público, pero seguirá asesorando al presidente Trump. «Seguiré visitándolo y espero seguir siendo amigo y asesor del presidente. Espero con ansias volver a estar en esta increíble sala«, declaró.

El hombre más rico del mundo agregó que se dedicará de nuevo a dirigir sus compañías, entre ellas el fabricante de automóviles eléctricos Tesla, la compañía de cohetes SpaceX y la plataforma de redes sociales X, pero subrayó que «este no es el final de DOGE».
En una publicación en X (antes Twitter), su red social, Musk le volvió a agradecer a Trump por el puesto y afirmó que creía que la agencia de reducción de gastos se convertiría en una «forma de vida en todo el gobierno». «Al finalizar mi periodo programado como Empleado Especial del Gobierno, me gustaría agradecer al presidente @realDonaldTrump por la oportunidad de reducir el gasto innecesario», escribió en la publicación.
Sin embargo, en las últimas horas, en una entrevista con la cadena CBS, Musk dijo que el sector gubernamental empezaba a ser un «chivo expiatorio» :«Lo que empezaba a pasar era un poco injusto porque, digamos, DOGE se convirtió en el chivo expiatorio de todo. Así que, si había algún recorte, real o imaginario, todos culpaban a DOGE».
Además, en una publicación en X, mostró diferencias con Trump y se pronunció sobre el proyecto de ley presupuestario del presidente estadounidense y ratificó su oposición al mismo, pocos días después de distanciarse de la Administración republicana. «Este proyecto de ley de gastos del Congreso, masivo, escandaloso y electoralista, es una abominación repugnante», dijo.
Y agregó: «Debería darles vergüenza a quienes votaron a favor: saben que lo han hecho mal. Lo saben. Lo siento pero ya no lo soporto».
En otra publicación fue tajante contra los legisladores: «El Congreso está llevando a Estados Unidos a la bancarrota. En noviembre del próximo año despediremos a todos los políticos que traicionaron al pueblo estadounidense«.

Enseguida, la Casa Blanca se respondió de estas críticas y ratificó que seguirá adelante con la iniciativa, pese al malestar manifestado por el ex asesor. «El Presidente ya sabe la postura de Elon Musk sobre este proyecto de ley, esto no cambia su opinión. Es un proyecto de ley grande y hermoso, y se mantiene firme en eso», aseguró ante la prensa la portavoz Karoline Leavitt.
El proyecto de ley fiscal, que actualmente se discute en el Congreso, es uno de los principales puntos de discusión debido a que Musk considera que, de ser aprobado, impondría a los ciudadanos una deuda «abrumadoramente insostenible», y sumaría 3 billones de dólares al déficit nacional en un plazo de diez años, a pesar de los recortes profundos en programas de salud y asistencia alimentaria.
En su entrevista con CBS, Musk dijo que, pese a estar de acuerdo con gran parte de lo que hace la Administración de Trump, tiene «diferencias de opinión». «Estoy un poco en un aprieto: no quiero hablar en contra de la Administración, pero tampoco quiero responsabilizarme de todo lo que hace», anotó Musk.

No es la primera vez que Musk critica el proyecto. En una entrevista tras la aprobación del paquete por parte de los republicanos en la Cámara de Representantes, Musk dijo estar “decepcionado” con el proyecto de ley y añadió que aumentaría «el déficit presupuestario, no lo reduciría» y que socavaría «el trabajo que está haciendo el equipo de DOGE».
El empresario se despidió el viernes de su cargo gubernamental con halagos de Trump y, pese a que mostró sus diferencias, remarcó: «Seguiré visitándolo y seré amigo y asesor del presidente. Espero con ansias volver a estar en esta increíble sala», declaró Musk desde el Despacho Oval.
Muchos funcionarios de la Casa Blanca dijeron haberse sorprendido por las duras declaraciones, según publicó CNN. Si bien se conocía la postura de Musk sobre el proyecto, no esperaban que adopte una postura pública tan firme dadas las conversaciones que Musk mantuvo con asesores de la Casa Blanca y legisladores republicanos.
