Los legisladores porteños perciben un salario neto de $5,6 millones y cuentan, en promedio, con más de cinco asesores por despacho. El monto de sus ingresos está atado a los sueldos más altos del personal legislativo, y no se les descuenta el impuesto a las Ganancias por una medida judicial vigente.
El 18 de mayo habrá elecciones legislativas en la Ciudad de Buenos Aires. Ese día se renovarán 30 de las 60 bancas de la Legislatura. El voto se emitirá mediante Boleta Única Electrónica.
Los legisladores de la Ciudad tienen un mandato de cuatro años. Son elegidos por representación proporcional y conforman el órgano que define las leyes locales. Pero, además de las decisiones políticas que toman, hay una pregunta que aparece cada vez que se acercan las elecciones: ¿cuánto cobran?
Según lo establece la Ley N° 2, sus haberes deben ubicarse un 20% por encima del salario más alto dentro de la planta permanente de la Legislatura, considerando los cargos con título universitario, 25 años de antigüedad, máxima permanencia y función de conducción. También se suman ítems remunerativos y no remunerativos.
La Legislatura explicó que todos los legisladores perciben el mismo sueldo. No hay diferencias por jerarquías ni cargos institucionales. Tampoco existe un plus por presidir comisiones.
El sistema se diseñó para que los salarios de los diputados porteños sigan la evolución de los ingresos de los trabajadores del recinto. Según explicaron desde el área de Comunicación institucional, este mecanismo evita decisiones arbitrarias y vincula directamente las remuneraciones con la planta legislativa.
Actualmente, el sueldo neto de un legislador se ubica en torno a los $5,6 millones. Esa cifra no incluye el impuesto a las Ganancias. En caso de aplicarse, el ingreso se reduciría a unos $4,2 millones.
El motivo se remonta a una decisión judicial. En agosto de 2024, el juez Roberto Gallardo resolvió una medida cautelar solicitada por ATE. El fallo ordenó suspender la retención de Ganancias en toda la administración pública porteña. Según señalaron desde la Legislatura, esa deducción representa un 25% del ingreso total de los diputados.
Además de su salario, los legisladores cuentan con equipos de asesores. No hay un número máximo establecido, pero el Decreto N° 87/2004 permite que cada despacho cuente con personal que se desvincula al finalizar el mandato del legislador que los designó.
En promedio, cada legislador tiene 5,4 asesores. Sin embargo, la cantidad varía. Hay casos que duplican esa cifra. Gustavo Mola (UCR-Evolución) encabeza el ranking con 11 colaboradores. Lo siguen con 9 asesores Juan Pablo Modarelli (Unión por la Patria), Silvia Imas (La Libertad Avanza) y Patricia Glize (Vamos por Más).
Un escalón más abajo aparecen quienes tienen 8 asesores, como Delfina Velázquez (Unión por la Patria), Ignacio Parera (Vamos por Más), Graciela Ocaña (Confianza Pública) y Victoria Montenegro (Unión por la Patria).
También hay quienes trabajan con menos recursos. Gabriel Solano, del Frente de Izquierda, tiene 2 asesores. Con 3 figuran Jessica Barreto (La Libertad Avanza), Juan Facundo Del Gaiso (Vamos por Más) y Berenice Iañez (Unión por la Patria), entre otros.
Los asesores se dedican a tareas técnicas, jurídicas, administrativas y de comunicación. Cada legislador configura su equipo según sus prioridades, pero todos dependen del mismo reglamento interno.
