Un inmenso operativo avanzó con Gendarmería y Policía Federal sobre un puñado de manifestantes a los que corrió hasta la calle Perón para liberar la avenida Callao.
En paralelo a la masiva marcha de la CGT, las organizaciones de jubilados realizaron una nueva protesta en el Congreso para reclamar por el ajuste brutal en sus haberes jubilatorios y el recorte en el acceso a los medicamentos.
La respuesta del Ejecutivo nacional, otra vez, un inmenso operativo que avanzó con Gendarmería y Policía Federal sobre un puñado de manifestantes a los que corrió hasta la calle Perón para liberar la avenida Callao.
«La Gendarmería reprimió, dio sin asco. Las ligamos todos los jubilados, pero esta es una lucha que no vamos a abandonar», dijo Graciela, una de las jubiladas que está presente cada miércoles, en diálogo con Crónica TV.
La ronda de los jubilados se realizó sobre la Plaza Congreso rodeados por un cordón policial y otro cordón que los esperaba sobre la calle Callao para impedir el descenso a la calle y la posibilidad de alcanzar el edificio legislativo. «No les tenemos miedo los jubilados a la Policía, toda la plata que gasta el Gobierno en este operativo represivo, la podría destinar a las jubilaciones», denunció otra jubilada.
Luego de una primera avanzanda de la Policía Federal y Gendarmería sobre Callao, un grupo de jubilados se reunificó en la Plaza Congreso para intentar emular la ronda en torno al edificio legislativo, pero estaban impedidos de hacerlo por el vallado. Tampoco les permitieron realizar el clásico «semaforazo».
«Estábamos pacíficamente bien y ellos vinieron a empujarnos y a cortar el tránsito», dijo un hombre al canal C5N.
