El ex mandatario negó haberle pegado a Fabiola Yañez y cuestionó la decisión de los jueces
La Cámara Federal porteña confirmó el último martes el procesamiento al ex presidente de la Nación, Alberto Fernández en la causa que mantiene con su ex pareja, Fabiola Yañez, por violencia de género. Tras la misma, el abogado podría ir a juicio oral.
La Sala II del tribunal rechazó la apelación realizada por Alberto Fernández contra la sentencia dictada por el Juez Julián Ercolini que además de ratificar la demanda por los delitos de amenazas coactivas y lesiones leves y graves, agravadas por haberse cometido en un contexto de violencia de género, también se ratificó el embargo de sus bienes por 10 millones de pesos.
La ratificación del procesamiento fue firmada por los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah, mientras que el tercer juez de la Cámara, Roberto Boico, votó por la falta de mérito del ex presidente para que siga siendo investigado.
“Todo demuestra que la damnificada era alguien que notoriamente estaba en una situación de desigualdad de poder, al interior y exterior de la pareja, con relación a su victimario”, sostuvo Irurzun en su voto al que adhirió Farah.
En este contexto, el ex presidente entre 2019 y 2023, habló en Radio Splendid con Antonio Fernández Llorente y aseguró que Yañez le hizo sentir a la gente que “detrás de todas las políticas de género que yo impulsé, en las que creo y que creo hay que profundizar, eran una pantomima mía, un acto de cinismo, para ponerme a mí en un lugar horrible, que es el lugar de un hombre que le pega a una mujer”.
“Yo conozco los problemas que tiene Fabiola… Me cuesta hablarlos porque son problemas crónicos de salud muy serios, que en gran medida explican todo esto. Cuando hago referencia muchos dicen ‘porque está enferma no le puede pegar’. Es que yo nunca le pegué», afirmó Fernández.
Además, se refirió a las denuncias de su expareja: “Nadie cuenta que Fabiola Yañez me hizo una docena de imputaciones y de la docena quedaron cuatro, tiradas de los pelos“.
Alberto Fernández indicó que le “quedó un sabor agridulce”, luego que se diera a conocer el fallo, ya que dieron lugar a una mirada del juez federal Julián Ercolini “segmentada, sesgada, de lo que hay en la causa”.
“Pero me quedó la tranquilidad de que hubo un tercer juez que leyó la causa, y que dijo cosas muy graves sobre el trámite y el modo en cómo se meritó la prueba”, añadió.
“Me queda la tranquilidad de que alguien en la Justicia ya empezó a advertir lo que vengo planteando hace mucho tiempo“, expresó sobre el juez que no apoyó el procesamiento.
