La agencia estadounidense advirtió que el indicador oficial sigue basado en una canasta de 2004, lo que distorsiona los datos. Economistas y gremios reclaman una actualización que refleje los cambios en los hábitos de consumo.
La agencia Bloomberg, referente mundial en información económica, cuestionó la desactualización del índice que utiliza el gobierno de Javier Milei para medir la inflación. Según el medio, el indicador se basa en una canasta de productos definida en 2004, lo que distorsiona los resultados.
«El milagro inflacionario de Milei distorsionado por elementos obsoletos en el índice», tituló Bloomberg en su artículo. La nota ironizó sobre la composición del índice al señalar: «Cada mañana, el argentino típico compra un periódico, enciende un cigarrillo y luego, mientras hojea las páginas y fuma, toma el teléfono de su soporte en la pared para hacer una llamada». Luego, destacó: «Bueno, al menos esto es lo que los estadísticos del gobierno en Buenos Aires quieren hacernos creer. Los cigarrillos, los periódicos y los teléfonos fijos siguen siendo componentes clave del índice de precios al consumidor del país en la actualidad».
El medio señaló que crecen los pedidos para actualizar la composición del indicador oficial y adaptarlo a los cambios en los hábitos de consumo. Según Bloomberg, se debería eliminar productos obsoletos e incluir otros como el iPhone y las suscripciones a plataformas digitales.
«La mayoría de los economistas creen que un índice renovado revelará que la inflación es más alta que las lecturas mensuales actuales de alrededor del 2,5%», afirmó el medio estadounidense.
El sitio LPO recordó que, tras la difusión del índice de enero, más de 30 gremios denunciaron fallas en la metodología utilizada por el Indec y exigieron la actualización de la canasta del IPC. Según sus estimaciones, la inflación oficial del 2024 presentó un desfasaje del 15% respecto de un cálculo basado en una canasta más actualizada. En enero, el Indec reportó un incremento del 2,2%, pero con una metodología revisada la cifra habría sido del 2,8%.
Los gremios argumentan que el consumo de la población cambió en los últimos 20 años y que la composición del índice debería actualizarse cada cinco años. Un ejemplo de estas modificaciones se observa en la ponderación de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que representan el 14,5% en el índice del Indec, mientras que en la Ciudad alcanzan el 17,43%, cuando en 2012 era del 12,51%. Este incremento responde al mayor peso de los servicios públicos y el alquiler en el presupuesto de los hogares.
Otra variación significativa se registra en el rubro de información y comunicación, que pasó del 3,9% en 2012 al 7,31% en 2022 en la Ciudad, reflejando el impacto de los servicios de streaming y el aumento del gasto en telefonía móvil.
El gobierno de Milei ha aprovechado la desactualización del índice según sus necesidades políticas. Luego del informe de febrero, que mostró un freno en la desaceleración del IPC, el presidente afirmó que sin el impacto del aumento de la carne la inflación habría sido del 1,8% en lugar del 2,4% registrado.
