El bloque de UP en el Senado ya confirmó su ausencia, mientras que en Diputados definirán el miércoles si se suman al faltazo. Por su parte, el sector crítico de la UCR enviaría solo una comitiva reducida.
Javier Milei podría enfrentar una Asamblea Legislativa deslucida este sábado, cuando a las 21 inaugure por segunda vez el período de sesiones ordinarias del Congreso en el recinto de la Cámara de Diputados. Desde el bloque del Senado de Unión por la Patria ya anunciaron que no asistirán, mientras que sus pares en Diputados debatirán el miércoles si se suman a la medida y también dejan sus bancas vacías.
Otros sectores opositores con posturas más duras también evalúan ausentarse. En la Cámara baja, el Frente de Izquierda podría no presentarse, y el bloque Democracia Por Siempre, compuesto por radicales críticos bajo el liderazgo de Facundo Manes, enviaría solo una representación mínima, con no más de dos o tres legisladores.
Un 1M con bancas vacías
Si el bloque de UP en Diputados decide faltar o acudir con una delegación reducida, Milei dará su discurso en un recinto con gran cantidad de bancas vacías, acompañado únicamente por los legisladores oficialistas y aliados de UCR, PRO y partidos provinciales. Un escenario similar se vivió durante la presentación del Presupuesto 2025, cuando también hubo ausencias opositoras, aunque la imagen contrastaría con la del 1M anterior.
Desde Casa Rosada trabajan con un esquema similar al del año pasado: Milei hablará de pie, detrás de un atril, ubicado unos pasos adelante del estrado principal, donde estarán la vicepresidenta, Victoria Villarruel, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Tradicionalmente, el mandatario suele ubicarse entre ambos, pero ese protocolo fue modificado con la llegada de La Libertad Avanza al gobierno.
El inicio de la sesión será a las 21, repitiendo el esquema de 2024 y consolidando otra de las innovaciones impulsadas por el oficialismo, ya que hasta entonces el evento siempre se realizaba al mediodía.
Rebelión de Unión por la Patria
El jefe del bloque de UP en el Senado, José Mayans, confirmó este lunes que su bancada no asistirá al Congreso el sábado. «Decidimos no escuchar al Presidente, porque cuando se refiere a nosotros nos trata mal y miente. Además, sabemos lo que pasó el año pasado, cuando el Gobierno hizo un show para (el proyecto de) Presupuesto. Le pedimos que dé instrucciones para iniciar el tratamiento», declaró.
La decisión fue tomada tras una reunión de bloque realizada el mismo lunes, previo a la fallida sesión preparatoria. Mientras Victoria Villarruel intentaba garantizar el cuórum con las bancadas dialoguistas, el peronismo en el Senado resolvió por unanimidad no participar. Tradicionalmente, esta bancada se ubica en la mesa oval frente al Presidente, donde suelen sentarse los taquígrafos.
En la Cámara de Diputados, el debate aún está pendiente. El jefe de bloque, Germán Martínez, reunirá a su espacio entre miércoles y jueves para definir quiénes estarán presentes el sábado. Sin embargo, el desinterés por asistir es evidente. En septiembre, solo un pequeño grupo acudió a la presentación del Presupuesto 2025 y a muchos no les agradó aparecer en la transmisión como destinatarios de los discursos de Milei.
Además, varios diputados peronistas viajarán a Uruguay para asistir a la asunción del nuevo presidente, Yamandú Orsi, lo que reducirá aún más la presencia del bloque en la Asamblea. Con UP contando con 98 legisladores en Diputados y 34 en el Senado, una ausencia total dejaría en evidencia los claros en el recinto.
Escándalo cripto, en la mira
En las filas libertarias no hay grandes expectativas sobre el discurso de Milei, aunque se espera que, además de repasar los logros de su gestión, el mandatario anuncie nuevas iniciativas legislativas enfocadas en economía y seguridad. En el primer caso, tanto la oposición más dura como los sectores dialoguistas reclamarán definiciones sobre el tratamiento del Presupuesto 2025, cuya discusión quedó suspendida en noviembre por decisión de Casa Rosada.
Algunos bloques buscan retomar el debate en marzo y aprobarlo sin cambios para evitar que las partidas presupuestarias queden desactualizadas. La Asamblea será una oportunidad para que el Presidente explique si esa es su intención o si optará por seguir gobernando con la prórroga del Presupuesto 2023, manteniendo el control de las cifras.
Sin embargo, la mayor expectativa estará puesta en las referencias de Milei al escándalo del Libragate, cuya discusión en Diputados ya tiene fecha: el 11 de marzo, cuando DPS convocó a una reunión de comisión para debatir los proyectos que buscan crear una comisión investigadora. En este punto, el bloque de la UCR tendrá un rol clave, ya que podría bloquear su avance.
Del temario de extraordinarias, solo queda pendiente la reforma a la legislación sobre quebrantos, que aún no pasó por comisión. Por otro lado, la iniciativa de Ficha Limpia sigue a la espera de ser sancionada en el Senado, un recinto que Villarruel no logró abrir este lunes y cuya operatividad sigue siendo una incógnita.
