La misma es avalada por un conjunto de cláusulas legales en las que el libertario confirma que dicho perfil responde al Gobierno. Esto haría que, a contramano de lo que afirma, no publica como un ciudadano, sino como una organización gubernamental.
Twitter, antes de que lo comprara Elon Musk, creó una verificación especial, distinta a las normales, para la cuenta @POTUS (Presidente de los Estados Unidos). Dicha verificación mostraba que esa era la cuenta oficial del presidente norteamericano, para evitar confusiones y que quede constancia que se trataba de enunciados del gobierno.
Con el tiempo, esto se trasladó a todos los perfiles que responden a los gobiernos de distintos paises. Esta verificación confirma que el perfil es de una ‘organización gubernamental’.
Si bien Twitter te la puede quitar, como le hizo a Nicolás Maduro con la verificación que lo certificaba como Presidente de Venezuela, cuando te la otorgan tenés que acceder a Términos y Condiciones, que significan un conjunto de cláusulas legales.
En la misma, Twitter (ahora, X), te pide confirmar que dicha cuenta pertenece a una organización gubernamental. Milei tiene esta verificación, por lo que accedió a esos términos y condiciones.
CÓMO COMPLICA ESTO A MILEI.
La principal defensa del Presidente para asegurar que no faltó a la Ética Pública, es que el tweet lo compartió sin fines de lucro de manera personal, sin comprometer a la presidencia de la nación. Pues, como quedó claro, un gobierno no puede tener actividades privadas con fines de lucro.
Sin embargo, esto quedaría manchado por el hecho de que lo haya twitteado desde una cuenta oficial. La verificación confirma este hecho y preocupa, por más burdo que suene, a la defensa del presidente, ante demandas penales que parecieran no llegar a ningún puerto, pero que pueden traer dolor de cabeza si la Jueza Cervini pone la lupa correctamente.
